Seleccionar página

Fin de semana 29 febrero-1 marzo 2020

Muchas, muchas, muchas nécoras corriendo y pocas, pocas, pocas nécoras escribiendo.

Es nuestra naturaleza.

Aunque siempre hay excepciones que nos envían sus sensaciones y experiencias de fin de semana

II CARRERA POPULAR 10K DE TEIS

El 1 de marzo de 2020 iba a ser un día muy especial y qué quereis que os diga, lo ha sido. Es cierto que no fue como me lo imaginé pero lo disfruté de otra manera.

Cuando se celebró en el mes de enero la gala Run Run Vigo me llevé la decepción de que la carrera de Teis coincidía con Tokio. Cuando el 17 de febrero me llevé el palo de la cancelación lo único positivo era que podía correr la carrera del barrio.

Hoy era inevitable acordarse de lo que pudo ser y no fue. Para empezar te levantas sabiendo que si todo hubiera ido sobre lo previsto a esa hora ya habrías terminado el maratón. Después desayuno visionando unos vídeos que me manda mi amigo Ivan Rama Gomez desde Tokio con la cabeza de carrera. Cuando llego a la zona de la carrera varias personas te dan animos, estoy con Daniel Guimaré, otro de los damnificados… Y te queda el consuelo de que vas a hacer lo que más te gusta ¡Correr!

Después de una CARMA foto numerosa (hoy estábamos 19 nécoras en la carrera) tocó un mini calentamiento junto a Quini y Maikel Patino, genio y figura. Va y me suelta que hoy irá de tranqui que ayer hizo 25 Km por el monte, que contaba que llovería hoy y ya se sabe que Maikel si llueve no corre jajaja. Pues le pongo claras las cartas. En los últimos meses en las competiciones que coincidimos siempre estuvo a mi lado y hoy no iba a marcharme. Así que me pasé la carrera gastándole el nombre para animarlo. La verdad es que realizó una carrera muy meritoria para tener destrozadas las piernas de la locura que hizo ayer. Una pena porque hoy pude hacer una buena carrera, estaba fuerte, pero somos del CARMA y el compañerismo no se negocia.

Sobre la carrera deciros que tenía una modificación respecto a la primera edición. Este año el perfil, a mi modo de ver, aún más duro que el pasado, que ya era difícil. Muy buena temperatura. La carrera como ya os conté «a ralentí», a un 80% aproximadamente. Ya en la salida mal colocados (perdimos 8» en pasar las alfombras) y luego Maikel en las cuestas pasó su calvario jajaja.

Finalmente 44’54» (4’29»/Km). Puesto 93 de 427 en la general y 17 de 71 en la categoría.

Muchas gracias a las nécoras Tito García, Txema y Alicia que no corrieron pero nos estuvieron animando y sacando fotos.

Pancho

 

 

Una carrera por lo menos para mí muy dura, pero satisfecha al quedar 6ª de la general y 1ª de mi categoría para circuito run Vigo.

Para el año que viene ni loca voy.

Felicitar a Suso y Tito por sus pódiums, y el resto de compis, y a la chicas que estuvieron genial

Y…cómo no mencionar nuestro patrocinador pastelería El Trigal

Patricia

 

Carrera o más bien trail de asfalto de Teis?.

Carrera dura nooo, lo siguiente.

Saliendo de menos a más, porque me informaran de lo que me esperaba, sobre todo en la última subida, la prueba el video.

15º general y 2º categoría con un tiempo de 39:16. Felicitar a la organización (fallaron las duchas) y como siempre dar las gracias a tod@s por los ánimos y esos momentos de charlas y risas, gracias a mi equipo Car Marisqueiro y nuestro patrocinador eltrigalvigo

Seguimos 🏃🏽‍♂️💨💨 @ Mercado de Teis

Tito

 

3 JESÚS FERNÁNDEZ SOENGAS 00:36:41
15 TITO VAZQUEZ VARELA 00:39:16
25 MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ ÁLVAREZ 00:39:56
28 CRISTIAN VALENCIA RODRÍGUEZ 00:40:12
50 JORGE NOVOA PEREZ 00:41:30
84 MANUEL ENGUIX CASTELO 00:44:04
91 JUAN CARLOS PAZ GONZÁLEZ 00:44:54
92 JOSE MIGUEL PATINO ANICETO 00:44:54
121 ALFONSO CODÓN VEGA 00:47:01
129 OSCAR MANUEL FERNANDEZ PEREZ 00:47:17
172 JUAN CARLOS RAÑA GREGORIO 00:48:53
179 LUCÍA MARTÍNEZ COMESAÑA 00:49:19
180 ISABEL MARTÍNEZ COMESAÑA 00:49:25
181 RAFA SOLBES VILA 00:49:25
205 RAQUEL ZAPATA RODRIGUEZ 00:50:33
241 MÓNICA ARGUDIN ESTÉVEZ 00:52:36
320 JORGE RODRIGUEZ PENA 00:56:20

 

8K DO LÉREZ (Pontevedra)

 

Y aparte de las demás nécoras que corrieron en Teis, hubo otras dos que estuvieron en los 8K do Lérez.

Miguel Freire hizo una marca estupenda, quedando en el puesto 34, recorriendo los 8 kilómetros en 31:30.

El otro que estuvo fue David Boleas, pero viendo una vez más las carreras desde otro punto de vista, esta vez como ciclista que iba abriendo el recorrido. Declaraciones suyas al acabar…”joder, cómo corren los que corren. Si me despisto me adelantan”

NO LO OLVIDÉIS

NOS VEMOS EL DOMINGO EN LA PREVIA VIG BAY

Persiguiendo sueños (5)

Pancho en Londrés

Esta era la última recuperación histórica de Pancho antes del maratón de Tokio, aunque el coronavirus y la organización de la prueba han decidido que tarde un año más en conseguirlo.

Conseguir la sexta medalla es sólo cuestión de tiempo. Ánimo

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

Dicen  que no hay quinto malo, y en los «Majors» de Pancho no podía ser de otra manera.

Una característica y una curiosidad de esta crónica. La característica, es quizás la crónica más emotiva de todas las que escribió hasta ahora.

Una curiosidad, no dice la marca que hizo.

Sea como sea, deleitémonos con este Pancho’s London Marathon

 

London Marathon 2018. Un maratón de emociones

CAPÍTULO 1: LA PREPARACIÓN

Después de varios años intentando conseguir dorsal a través del sorteo, y mismo el año pasado a través de tour operadores especializados, conseguí plaza para el maratón de Londres. ¡Por fin!

Cuando en agosto me confirmó Marathínez que una de las plazas era mía pensamos el míster y yo de hacerlo a tope. Llevaba una temporada fantástica, y Londres presume de ser un maratón muy rápido. Pero la preparación fue un desastre. Primero hubo que superar una anemia y la preparación específica que comenzó el 15 de enero también fue un poema. En las primeras semanas me seguía sintiendo como si algo me frenara al correr. La voz de alarma fue cuando comprobé que hasta no era capaz de aspirar todo el aire que mi cuerpo recoge normalmente. Se había bloqueado la espalda y paré 5 días con la esperanza de solucionarlo… pero mi espalda me seguía lastrando, me sentía contracturado. A partir de ahí tocó aplicar el “modo supervivencia”. A olvidarse del plan y a rodar (nada de series) por sensaciones. Pese a las sesiones de fisio y las atenciones de mis compañeras del Departamento de Imaxe Persoal en el IES de Teis pasaban las semanas y seguía el problema.

Sabía que sería finisher en Londres aunque fuera a rastras pero preocupado por lo lastrado que estaba fui al médico y las últimas 4 semanas hubo una importante mejoría gracias a los antiinflamatorios que me recetaron (y a las sesiones de fisio y masajes en el instituto). Para colmo de adversidades tres semanas antes de la cita no pude hacer el largo programado porque pillé un catarro. Con todo, a falta de un mes, empecé a progresar, cada semana que pasaba me notaba mejor. Faltando 3 semanas veía que a lo mejor podía hacer 3 horas 30’, faltando dos me encontraba para 3 horas 10’ (la Vig Bay me subió la moral) y la anterior Carlos Adán, siempre he notado su apoyo (¡qué grande es!) me dijo que podía andar sobre 3 horas 5’. Estar en Londres era una victoria y ahora me veía, si la espalda me respetaba, con fuerzas de hacer toda la prueba corriendo.

Llegaba con un mínimo de garantías. Falto de entreno de calidad pero haciendo en el último mes una media sobre 75 Km semanales y en las 14 semanas de preparación 1075 Km

 

CAPITULO 2: LOS DÍAS PREVIOS

 

6 días antes del gran día en el CARMA nos llevabamos un batacazo. Fer, el marido de nuestra compañera Doris, perdía la batalla contra el cáncer. Ese era su maratón y parecía que lo iba a ganar. Sus 37 años, sus ganas de vivir, y sobre todo la evolución tras el trasplante de médula… Pero se nos fue. Con permiso de Doris decidí correr con una foto de Fer en el pulsómetro.

Un maratón entre dos

Perdió el maratón más importante, el que desgraciadamente no tiene revancha, pero ese domingo ganaría un maratón porque en los maratones ganamos todos los que alcanzamos la meta. Estaba claro que iba a ser el maratón más emocionante de los que llevo realizado.

 

Llegué a Londres a media mañana del viernes. Aproveché la tarde para hacer un poco de turismo y “mascar” el maratón. En los Major los días precedentes al evento se huele el maratón por los cuatro costados. Así fuera en New York en el 2010, en Berlín en 2011, en Boston en 2014 y en Chicago en 2015. Londres no iba a ser menos y un reguero de corredores inunda la ciudad.

Noto que desde el 2010 la fiebre de los Major se ha disparado. Me llama la atención la cantidad de corredores que van a terminar los Six Major o que están a punto de hacerlo. El perfil medio es de personas que hacen entre 3 horas  30’ y 4 horas 30’, de alto poder adquisitivo y que viajan por tour operador. ¡Me topé con varios que venían de correr en Boston el lunes!

El sábado comienza con un trote muy suave de 26’ con Marathínez para explicarnos cómo volver al hotel tras el maratón. Luego de desayunar nos llevan en autobús a la Feria del Corredor en el ExCel London, un gigante centro de exposiciones.

Muy bien organizada, como todo lo relacionado con London Marathon. Fácil la recogida del dorsal y con el detalle de tener un área para imprimir el justificante necesario para la recogida pensando en despistados como un servidor.

Recogida de dorsales y Feria del corredor

 

De tarde la idea era encerrarme en la habitación y descansar pero pensando en regalos aún anduve un par de horas (bueno los desplazamientos en metro). Antes de acostarme dejo todo preparado

CAPITULO 3: EL GRAN DÍA

Preparada la artillería

Tocaba madrugón. A las 4:45 en pie ya que nuestro autobús sale del hotel a las 7 de la mañana. El organizador quiere evitar posibles contingencias y faltando más de dos horas ya estamos en Greenwich, en la zona de descanso previa a entrar en los cajones. Se trata de un gran prado con amplias zonas de baños. Allí estaremos relajados, estirando un poquito o recostados.

Relajado

Con Iván Carma

 

Durante el viaje voy sentado con Iván Rama, un valenciano que tiene de mejor marca 2 horas 36’ pero que está medio lesionado y me dice que sale para 3 horas. Así que un nuevo amigo y buena compañía en el tiempo de espera y, sin decirlo explícitamente, decidimos empezar juntos el maratón.

Al principio pocos corredores en esta zona de espera, pero a medida que se acerca la hora la afluencia es notable, aunque no es atosigante.

Como es normal en los Major hay unos cuantos disfrazados de bailarinas, de oso… Impacta uno que va de Avatar, Algunos con tanta ropa les espera un gran sufrimiento. El día amanecíó despejado y son las 9 y se empieza a notar calor. Ya en carrera me llamará la atención uno que va de jugador de rugby, con el casco pertinente y el balón. A la espalda lleva un distintivo que indica que está intentando un record Guiness.

Por mi cabeza ronda la idea de hacer cada milla sobre 6’45’’ – 6’50’’ para hacer entre 3 horas – 3 horas 5’.

A falta de 15’ nos vamos al cajón. Con 5’ de calentamiento llega y como tenemos el cajón 1 nos imaginamos que allí podremos trotar. Pero resulta que el cajón 1 es enorme y que ya está lleno de corredores. Toca salir sin un metro de calentamiento y muy atrás. Menos mal que la musculatura con este tiempo no está fría.

TARDAMOS en pasar la salida. Mi preocupación principal en estas primeras millas es evitar un tropiezo con tanto corredor. Imposible avanzar. Cuando parece que ya empieza a haber huecos resulta que confluimos con las otras dos zonas de salida y sigue la aglomeración.

Gracias a esa marabunta no salimos como cohetes. No míster, no es que usara la cabeza, es que no se podía ir más rápido jajaja.

Los parciales de paso los voy a hacer en millas (pensaba que los Km solo estaban marcados de 5 en 5. Luego resulto que había todos los puntos Km). Las primeras millas salen sobre 7’00’’ y pasamos el Km 5 en 21’14’’ brutos (4’15’’/Km). Ritmo para 3 horas.

Ya desde la primera milla muchísimas personas en las aceras. Calculo que no llega ni al 10% del recorrido donde no hay gente animando. Comento con Iván el pedazo ambiente reinante.

Hace bastante calor. Se preveía 20ºC pero la sensación térmica me parece mayor. Luego sabremos que corrimos a 23ºC. Era consciente de que iba a hacer calor e intenté hidratarme a conciencia los dos días anteriores. En carrera hay muchísimos puntos de avituallamiento de agua. Cojo en todos y cuido beber y el resto echármelo por encima de la cabeza.

A principio de carrera compruebo que la correa del Garmin está medio suelta. Sobre la milla 7 me cae. Parada en seco y hasta final de carrera reloj en la mano.

Tengo claro que hoy con este calor puede ser una “escabechina” y me planteo correr por sensaciones. No estoy para marca así que a hacerlo lo mejor posible pero con cabeza. Iván ha aumentado una macheta el ritmo y veo que no voy cómodo. Es la milla 8 y le digo que tire.

Aún así paso el Km 10 en 42’24’’. Sigo en ritmo para 3 horas aunque en las dos últimas millas bajé ritmo. Acabamos de pasar por el Cutty Sark donde el ambiente es apoteósico. Sobre el Km 12 tomo mi primer gel. Impresionante también la concentración de gente al cruzar el Támesis en Tower Bridge.

La animación en Tower Bridge es impresionante y te vienes arriba

El Km 15 paso en 1 hora 04’12´´. En el sentido contrario, en la milla 20, me cruzo con Kipchoge camino de la victoria seguido de Tola Kitata. El ritmo en este parcial ya se ha ido a 4’22’’. Sigo con la táctica de ir por sensaciones. No me agobio. El sol empieza a apretar de lo lindo y yo me animo hablando con Fer: «Este maratón lo vamos a acabar», «Fíjate que ambiente», «Esto es un Major Fer»…

A la altura del Km 20 sigo perdiendo ritmo. Último parcial de 5 Km a 4’33’’/Km. La media la cruzo en 1h 31’43’’ pero queda un mundo. En el siguiente parcial ya nos vamos a 4’40’’/Km. Creo que hice muy bien en regular desde la milla 8 porque voy entero pero con dificultades. Se empieza a ver a corredores con dificultades y estamos en el Km 25!!!! Me tomo el segundo gel.

Ante las dificultades siento la fuerza que me manda Fer. El último 5000 lo hacemos a 4’58’’/Km pero no voy derrotado, voy feliz de vivir este ambiente. De aquí a meta en numerosas ocasiones hago aspavientos con los brazos para conseguir los vítores del público. No me importa gastar energías, lo estoy disfrutando a lo grande. Creo que Fer también lo estará haciendo.

Todo apuntaba a que en los últimos 12 Km nos caería una minutada teniendo en cuenta la progresión de los ritmos pero no. De ahí a meta mantenemos el tipo por debajo de 5’00’’/Km.

Las aceras, salvo en la zona de Canary Wharf, están llenas de gente y «nosotros» decidimos empezar el show. En las zonas donde la gente está en calma hago aspavientos para conseguir su aplauso a los gladiadores.

Levantando a las masas jajaja

En la milla 19 tomo un tercer gel. Hay que reponer “gasolina”.

 

Las últimas millas parece un campo de batalla. Muchos corredores andando y unos cuantos necesitando atención hospitalaria. En la milla 22 nos cruzamos con los que van en la milla 13. Se les va a hacer un calvario porque la previsión de que su cubriera sobre las 14 horas no se cumplirá.

Y ya vemos el London Eye.

Que siga la fiesta

Y ya vemos el London Eye y llegamos a la torre del reloj encaminándonos hacia Victoria por una recta de una milla plagada de gente y quedan 600 m para la gloria.

600 to go!!! Felices!!!

Último giro y recta de meta. “Lo hemos logrado Fer”. Rompo a llorar mientras me cuelgan la medalla y es que las emociones vividas han sido muchas.

Últimos metros

CAPÍTULO 4: EL FINAL DE LA AVENTURA

Acabada la carrera recogida de bolsa del corredor, acudo al guardarropa y regreso al hotel. Parece que muscularmente las piernas están en muy buenas condiciones. La zona por la que iba a atravesar no se puede pasar. Un corredor está tirado con asistencia hospitalaria.

Medalla conseguida

 

De tarde tengo dos cosas que hacer. Buscar el regalo de mi santa esposa y tomarme una buena birra. Gracias a esta última iniciativa me entero que los billetes que llevo, que pillara hace un año en Vigo, han caducado hace 3 meses. Como todo el viaje estuve pagando con tarjeta ni me enterara jajaja.

 

Luego, me entró un deseo. Ir hasta Tower Bridge a rememorar el ambientazo de la mañana. En el metro van aún muchos corredores que han debido invertir sobre 6 horas (el tiempo máximo autorizado era 8 horas 10’).

 

Al día siguiente antes de ir para el aeropuerto visita al Banco de Inglaterra a cambiar el dinero y regreso a casa.

 

Este maratón, como siempre, dedicado a mi familia y luego para mi buen amigo Bruno con el que tengo compartido unos cuantos maratones y que lleva un año lesionado. En los agradecimientos uno especial para el míster Carlos Adán que a veces tiene más fe en mis posibilidades que yo mismo y gracias a mis compañeras/os de club, el C.A.R. Marisqueiro por estar siempre empujando y por último a todas/os los que me mandásteis palabras de aliento los días previos a la carrera.

Espero que vuelvan los buenos tiempos y compartamos más maratones.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Y con ésta acaba esta serie de crónicas de Pancho sobre los Majors.

Presi, campeón, máquina. Ya estamos esperando la sexta y definitiva, la que te coronará como lo que eres, un gran maratoniano.

Buen viaje a Tokio. Desde aquí todos te decimos

追いかける夢

夢を見る

o lo que es lo mismo

Oikakeru yume

Yume o miru

O más claro todavía

Persiguiendo sueños

Consiguiendo sueños

 

Fin de semana 15-16 de febrero de 2020

Este fin de semana el CARMA estuvo representado en varias carreras, Quiroga Trail Challenge, Padrón 10k, Trofeo de Campo a Través San Miguel de Oia, Media Maratón de Coruña….

De todos modos, el resumen se ha retrasado un poco mientras esperábamos que nos llegasen a la redacción las crónicas de los compañeros. Y no sabemos si en Padrón se sintieron indipsuestos con los pimientos, si en Coruña, azotada por viento y lluvia, las crónicas han salido volando…el caso es que publicamos lo que ha llegado, agradeciendo a los compañeros su colaboración.

Cross San Miguel.

3ª de mi categoría en el Cross San Miguel de Oia. Mucho viento, de hecho en una las vueltas casi me caigo.

Es un circuito que se me hace largo y esta vez luché contra ese viento. Felicitar a Raquel Zapata, compi de club que quedo 3ª.

Después de lidiar con Gilberto conseguí que me diera su trofeo, que es igualito al mío. Aún bromeé y dije: “anda, tenemos bandejas para el marisco de la contrareloj”😂.

Felicitar también a Miguel Ángel, Tito Vázquez, Jorge, Maikel, Antonio y Tito (marido de Raquel) que también compitieron.

¡Y cómo no mencionar a nuestro patrocinador, pastelería EL TRIGAL

Patricia

Mucho aire y en ningún momento me sentí cómodo. O sea, que pasando página.

36 de la general

8 de mi categoria

Tiempo 30:11

Como siempre gracias a tod@s por los ánimos y como no a mi equipo Car Marisqueiro y a nuestro patrocinador eltrigal vigo, seguimos 🏃🏽‍♂️💨💨

Por cierto, en lo que se refiere a la organización 0 patatero, más de 30 minutos para recoger el dorsal, dos atletas que entraron delante de mí aparecen detrás…aparte de otras cosas.

Tito

 

QUIROGA TRAIL CHALLENGE

Ultra do Castelo.

Salimos como siempre, con las pilas a tope y con cabeza. En las zonas rápidas controlando ya que no es mi fuerte la velocidad, las pulsaciones algo altas pero como de costumbre en los primeros kms. Al llegar a la zona de río cojo algo de tráfico con lo que bajo el ritmo, mojo los pies y empiezo a notar algo de frío en la barriga, pero bueno seguimos.

Al llegar el km 15 llega el primer descenso, al coronar sopla algo el aire y se enfría aún más el estómago, a mitad de la bajada tuve que parar…

Llega el 2º avituallamiento como algo y salgo, ahora toca la subida más importante de la carrera, a mitad de ella tengo que poner el chubasquero ya que e aire me está matando y cada vez con más retortijones, ya de aquí hasta la cumbre como pude. Bajando hacia A Seara tuve que parar 2 veces más, cada vez me adelantaban más corredores y no tenía pinta de remitir las molestias (bajando era cuando peor me lo pasaba). Llego al km 36 y Estivel me dice que tire que intente llegar a Outeiro. Pues si llegué, pero andando casi todo el camino y con un par de paradas más .

Al llegar al Km 44 Outeiro vuelta. Barajo la posibilidad de seguir, tomo algo de caldo y parece que remite la molestia, pero es temporal a los 2’ sigo igual. A si que, después de darle vueltas abandono, Km 44 en casi 7 horas, llegaría a meta con 10h y de noche, es la mejor decisión.

Hay más carreras.

Fotografía Miguel Rúa

Trail do Lor.

Seguimos con alguna molestia estomacal pero tiramos de coco y salimos.

Me pongo a prueba hasta el primer avituallamiento, ( si sigo así no acabo, toca aflojar un poco para que el estómago no se resienta). Ahora el resto de la carrera subiendo y en llano intentado no pasar de 160ppm, bajando a tope. La verdad que disfrute un montón, no fue un gran tiempo pero sí que me divertí bastante, hablando con algún corredor, haciendo bromas en los avituallamientos etc, como soy yo siempre. Llego a meta con 3:55 la posición me da igual el tema fue acabar bien y con buenas sensaciones. Gracias a Ro por apoyarme todo el fin de semana, hora a miércoles, toca dedicarte este resumen. Eres un pilar fundamental en estas locuras. Nada podrá con nosotros, cada obstáculo nos hará más fuertes querote. En breves estamos dando guerra de nuevo en el monte. Fuerza!!

Gracias Estivel y Objetivo Trail por guiarme en este camino, poco a poco se nota la evolución.

Hay días que las cosas no salen como uno quiere, pero de todo se aprende, hasta de las derrotas.

Gracias a el Trigal Vigo, y C.A.R. Marisqueiro por el apoyo, somos una gran familia compis.

Dani

Fotografía José Gómez Chan

Coruña C21

De Coruña nos llegó esta foto.

 

Persiguiendo sueños (4)

Nota de la redaccion.

A la hora de publicar esta entrada/recuerdo/homenaje, salta a los medios la noticia de que el Maratón de Tokio 2020 se cancela, con lo que nuestro presidente no podrá poner el colofón de sus 6 Majors hasta el año que viene.

De todos modos, y para que la motivación no decaiga, continuamos nuestra serie, hoy con la cuarta entrega desde Chicago.

Ánimo Pancho, tienes un gran año por delante

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

 

Pancho en Chicago

Ni Al Capone, ni Ley seca, quien impone la ley y el orden en Chicago es nuestro Presidente, en su camino hacia los «Six».

miércoles, 21 de octubre de 2015

Un maratón para disfrutar

En todos los maratones corres la misma distancia pero no duran lo mismo y es que para mi un maratón comienza cuando emprendes el viaje para correrlo. Cuando se trata de hacer un viaje a un lugar lejano lo ideal es llegar con muchos días de antelación, más si es como en este caso que hay un cambio horario importante. Pero las circunstancias son las que mandan y llegué a Chicago cuando faltaban menos de 3 días para correr.

El jueves, día del viaje, fue muy largo, ya que amanecí a las 4:45 españolas. Tras 1 hora de avión hasta Madrid y dos de espera en el aeropuerto, aún quedaba un vuelo de 9 horas 25’ hasta Chicago y una espera de hora y media para pasar aduana.

El vuelo a Chicago lleva un buen número de maratonianos. Cuando llega el carrito de la comida a mi altura solo queda ternera. El azafato me ve con chándal y me dice “usted también va al maratón ¿no? …y quiere pasta. Gentilmente se acerca la azafata del otro pasillo y me trae la tan ansiada pasta. Un viaje tan largo da para una buena siesta pero fue muy escaso el tiempo que dormí. Así que el viaje dio para ponerse a leer parte del libro que llevaba, el periódico y ver tres películas.

Tras pasar la aduana toca un viaje en metro de 45’. Total que hasta las 18:00 (la 1 de la madrugada española) no llego al albergue. Como se trata de un viaje express hay que aprovecharlo a fondo por lo que dejo los bártulos en la habitación y me voy a dar una vuelta por la Magnificent Mille y me voy a cenar un perrito caliente a Portillo’s, donde presumen de que ahí nacieron los famosos hot dogs.

Luego camino de casa me acompaña un chaparrón. Me meto en cama a las 22:30 (17:30 españolas).

 

El viernes empieza también tempranito.

 

 

 

El cambio horario se nota y a las 3:30 me despierto pero consigo echar un par de cabezaditas antes de ir a las 7:30 a hacer el último entreno de la preparación siguiendo la senda del lago Michigan. Paso por los aldedores del parque Grant, donde sale el maratón, y compruebo que a falta de dos días ya está prácticamente todo preparado (todo vallado para evitar ya el acceso).

No os quiero aburrir con el relato y simplemente deciros que dediqué el día a hacer turismo y acercarme a la Feria del corredor a recoger el dorsal y comprar algunos regalos.

Creo que es la más grande en la que he estado y ya es decir porque las de Berlín, Boston o New York no eran precisamente pequeñas.

 

El día lo acabé cenando otra de las cosas afamadas de la ciudad. Una Deep-dish pizza en Pizzería Uno.

El sábado la intención es ahorrar energías pero como suele pasar cuando estás en una ciudad que no conoces vas a dar un paseíto y al final acabas andando más de lo que pensabas. Fueron unos 8 Km desde la tienda de Nike hasta el albergue yendo por la zona portuaria.

La tarde ya no salí del albergue. Cena a la hora americana (17:30) aceptando la pasta party gratis que nos ponen a los maratonianos que estamos alojados (unos cuantos!!!).

Antes de acostarme pico algo en la habitación.

 

Ya se sabe que la semana previa al maratón hay que hidratarse a conciencia y más el día antes. Eso llevó a que tuviera que levantarme un par de veces de noche al servicio.

Las circunstancias en las que llegaba a la cita hicieron que estuviera relajado antes del maratón. Por una parte ya consiguiera mi sueño de bajar de las 3 horas y por otra parte no hay que olvidar que venía de estar 2 meses lesionado. Como dice un compañero “los maratones de casa son para hacer marca y los de fuera para disfrutarlos”. Eso no quita que uno lo intente hacer lo mejor posible.

Tan relajado estaba que como el albergue estaba a escasos 5’ de la zona de salida que salí a las 7:10. Poco más y no llego ya que no contaba que para entrar en la zona de los 5 primeros cajones había que pasar primero una entrada y por lo tanto era un embudo. Total que llego pero de calentamiento hice 53 m!!!!

Mirar si estaba tranquilo que camino del parque enciendo el Garmin y estaba bloqueado en el inicio y ni con esas me alteré. Me limito a encenderlo y apagarlo 3 o 4 veces hasta que me doy por vencido y lo dejo encendido. 5’ antes del inicio del maratón se desbloqueó. En el cajón avancé lo que buenamente pude y cuando se da el pistoletazo de salida solo pierdo 20’’ en pasar por la alfombrilla.

Salgo tranquilo. En el primer Km hay un túnel que te desajusta el GPS. Teniendo en cuenta esa circunstancia sale el primer Km en 5’01’’. El primer parcial de 5 Km sale en 21’28’’ La temperatura aún es buena y las sensaciones buenas dentro de un ambiente fantástico con las calles llenas de aficionados animando. Ya en estos primeros Km me bajo los manguitos. En el Km 8 me alcanzan los corredores guía de las 3 horas y decido seguir su estela. Sale el segundo 5000 en 21’13’’. Algo de viento pero casi inapreciable al ir resguardado por una legión de corredores. El ambiente sigue siendo impresionante. Poco antes de acabar el tercer 5000 me tomo el primer gel. Las cosas siguen pintando bien saliendo este parcial en 21’06’’. Todo sigue por el buen camino en el siguiente 5000, que será el más rápido en la carrera, con 20’59’’. Está saliendo un ritm para bajar por poco de las 3 horas. Así paso la media en 1h 29’40’’. El quinto parcial aún voy en tiempos pero las sensaciones ya no son iguales (21’22’’). Es el Km 25 y los corredores guía me sacan unos metros. En este momento podía exprimirme e intentar enlazar pero prefiero seguir mi ritmo. Ya no es posible, en ningún momento lo fue, hacer MMP y no me compensa el sufrimiento. La táctica será intentar un ritmo cómodo y a ser posible que no supongo que decaigan mucho los tiempos. Así el tramo Km 25 – 30 sale en 22’28’’ y el siguiente en 23’35’’. Coincide esa decadencia en mi velocidad con que se traviesa en la segunda parte de la carrera zonas mucho menos animación y cuando hay tramos con viento ya se nota más puesto que los corredores vamos más desperdigados. Y lo peor, el calor. Cada dos millas hay avituallamiento líquido y aunque mimo este tema, el calor se hace sentir (antes de salir del albergue ya tuve la prudencia de echar crema protectora).

Y llega el momento más duro, entre el Km 35 y 40 se junta todo: las piernas como plomos, el calor, zonas desangeladas de animación, un continuo de corredores que te sobrepasan solo con el consuelo que también encuentras algunos que van peor que tú. El cuerpo puede más que la mente y paro en dos ocasiones a estirar. Se va el parcial a 26’09’’.

Los dos últimos Km me recupero un poco. Se vislumbra la meta y eso me da ánimos. Consigo volver a rodar por debajo de 5’00’’/Km. A falta de 300 metros hay una cuesta de unos 100 metros. ¿A quien se le ocurre en un maratón casi plano poner una cuesta al final? Jajaja. Recta final. Manos arriba. 3h 08’46’’ brutos y por mi Garmin 3h 08’29’’.

 

 

 

Sin pausa al albergue, ducha y para aeropuerto, donde me ocurre una anécdota para el recuerdo durante la espera. Llevaba la camiseta del maratón y una azafata aficionada a correr se acerca a preguntarme si había corrido el maratón y cómo me había ido. Fueron 15’ de agradable conversación en la que me llega a presentar al subcomandante e la tripulación, también maratoniano.

A la media hora del vuelo se acerca y en un detallazo me ofrece una cerveza con aceituna y frutos secos. Pese al cansancio, quizás precisamente por eso, no consigo dormir. Aún en el amanecer la azafata me ofrecerá un café que me tomaré con las azafatas y el sobrecargo en la zona delantera de la aeronave.

Ya en Barajas toca esperar para coger el avión que me lleve a casa.

 

 

Ha sido una experiencia fantástica, lástima que en esta ocasión no me pudiera acompañar la familia. Como siempre va por ellos y en esta ocasión para un valiente que está luchando contra el cáncer: Felipe Pérez. Mucha fuerza compañero en el gran maratón de tu vida. Sé que lo vas a conseguir y después ya te comerás los maratones que te echen.

Parece que he acabado entero. Ahora a recuperarse y a pensar en el siguiente. Si todo va normal el 20 de marzo nos volveremos a encontrar con los 42,195 Km en Ferrara.

MARATONIAN@S

 

 

 

Persiguiendo sueños (3)

Ríete tú de «Juego de Tronos», de «El cuento de la Criada», de «Breaking Bad» o cualquier producto de Netflix o HBO. La verdadera serie, aquella con la que todos disfrutamos, siguiéndola capítulo tras capítulo y esperando nuevas entregas, el éxito de la temporada es…

«Persiguiendo sueños. Camino a Tokio», by Pancho.

Y aquí tenemos el tercer capítulo, cruzando otra vez el charco, donde por primera vez (hagamos spoiler) reconoce que su intención es correr los 6 Majors.

Boston 2014

miércoles, 21 de mayo de 2014

Boston Strong

Una gran felicidad te embarga cuando acabas uno de los más famosos maratones del mundo.  Boston es el más antiguo y es uno de los 6 que conforman los World Marathon Major.   Completar este ramillete de maratones es una de mis ilusiones. Ahora ya solo me quedan la mitad tras correr New York en 2010 y Berlin en 2011. Si me tengo que decantar por uno de los tres no sabría deciros.  Tienen en común la alta participación y el apoyo incondicional de sus habitantes a la prueba. Tienen un ambiente y animación difícil de expresar. El tema avituallamientos y voluntariado es otro elemento muy a destacar. Tal vez me quedo con la impresión de que en Boston el nivel medio de participante es más alto y sobre todo gratamente sorprendido del nivel de las mujeres y del porcentaje que representan sobre el total.

La prueba del maratón siempre digo que es una prueba canalla ya que si hay algún contratiempo en el último tercio de la prueba no vas a poder resarcirte (si pretendes hacerlo a pleno rendimiento). Siempre estás expuesto a la fatalidad, que se lo digan por ejemplo a mi compañero Carlos Cid cuando le cayó una valla en la edición del 2012 en Coruña 42 o  en esta edición a Jose Antonio Recouso que sufrió una desgraciada caída que le obligó a retirarse en el Km 28. Esa sensación es más intensa, si cabe, cuando tienes previsto desde el 2011 correr el 21 de abril de 2014 y cuando sabes que un contratiempo que te imposibilite terminar no es fácilmente subsanable ya que el coste económico que supone es grande. Sin ir más lejos me tengo acordado de aquellos corredores europeos que no acabaron la edición del año pasado porque los pararon tras el atentado y que no tenían recursos económicos para acudir a la invitación que les hizo la organización para correr en esta edición. Las víctimas han estado muy presentes y Boston ha hecho famoso su lema de “Boston Strong” y sus habitantes se han volcado con mayor ahínco en apoyar esta 118 edición. Un millón de espectadores deja bien a las claras el espíritu reinante.

La experiencia  ha sido impresionante puesto que tuve la fortuna de vivirla con mi familia. Marchamos el día 13 cara a New York con la ilusión de hacer una gran carrera pero con la premisa de disfrutar esos días de unas maratonianas jornadas turísticas. Las horas de caminata y esperas en colas fueron abundantes e intenté mitigar sus efectos utilizando unas medias de descanso. Tampoco descuidé los últimos entrenos a costa de pegarme unos buenos madrugones. Con todo el mejor entreno fue a media mañana cuando entrené en Central Park haciendo con mis niñas los 3 primeros Km.

 

Ya en Boston siguió la labor turística, aunque lo primero que hicimos fue acercarnos a la feria del corredor a recoger el dorsal. Solo el domingo anterior a la cita pasé buena parte del día en el hotel descansando… pero no me voy a extender más en los días previos pues la mayoría seguistéis esas peripecias vía facebook.

Era mi 13º maratón y lo afronté con la misma ilusión que un principiante. Esto considero que es algo fundamental para un maratoniano. Encarar una prueba de esta magnitud requiere, como mínimo tres meses de entrenos. Algunos atletas llegan saturados a las últimas semanas. No les da llegado la fecha. En mi caso se puede decir que disfruto el paso de las semanas. De la misma forma mientras hay atletas que después del maratón quedan tocados muscularmente durante semanas en mi caso suelo recuperar muy bien.

Pero centrémonos en el día 21. Para empezar deciros que no pegué ojo en toda la noche o esa es la sensación que me quedó. Mucha hidratación y varias veces a soltar el líquido. A las 5:00 de la mañana en pie sin necesidad de despertador. Bajo al hall del hotel para subir un par de cafés. De sólido me tomo unas galletas que compré dos días antes.

Después de realizar la rutina previa a un maratón: vestirse, tema vaselina, geles, etc. Me voy a la estación del metro. Justo cuando llego a las escaleras de acceso al andén llega un metro. Apuro un poco el paso y lo pillo. Va otro corredor en el vagón pero a las dos paradas se baja. Sigo aunque no me suena el itinerario por lo que me bajo en la siguiente estación. ¡Había cogido la línea naranja en el sentido contrario! No pasa nada, que para eso voy con tiempo. Toca deshacer el recorrido después de esperar 8’. El vagón lleva bastantes corredores y se bajan una parada antes de lo que pensaba. Al ver que lo hacen todos pues allá voy. Salimos en la estación de Chinatown y hay que andar un poquito hasta el Boston Common, el parque de Boston que alberga la logística de la prueba. Dejo en el guardarropas la bolsa y me dirijo a la zona donde se coge el autobús que te lleva a Hopkinton. Está muy bien organizado. Numerosas filas de corredores que esperan una caravana continua de autobuses escolares amarillos (los típicos de las películas). El azar quiere que se llene el autobús justo con el corredor anterior. Otros 10’ de espera. Tal como subo decido ponerme detrás del conductor. La suerte quiere que me toque de compañero en los aproximadamente 45’ de viaje Mario, un guatemalteco que lleva 30 años viviendo en Los Angeles. Así que ya tengo con quien conversar. Se trata de un corredor experimentado. Es su 9ª participación en Boston y me advierte que no es una carrera fácil. Su objetivo es hacer 3 horas 30’. Al llegar a Hopkinton nos acercamos a la Villa del Atleta, una explanada bastante grande con carpas y baños donde toca esperar hasta la hora de acercarse a la zona de salida. Allí tienes de todo: manta térmica, plátanos, geles, cafés… Compartimos la espera con Dorian, el hijo de Mario, que tiene una mejor marca de 2 horas 51’ pero que se conforma con realizar 3 horas ya que llega con una rodilla renqueante.

 

Estoy bastante tranquilo y distraído con la conversación con mis nuevos amigos. A las 9:05 nos despedimos de Mario ya que tenemos que dirigirnos a la ola 1 (zona 1) los corredores que salimos a las 10. Mario salé a las 10:25 por lo que le queda un rato más de espera. Como Dorian va al corral (cajón) 2 y yo al 5. Nos despedimos. Mario acabará haciendo 4 horas y Dorian 3 horas 11’.

Poco a poco me desprendo de parte de las prendas que llevé para no enfriarme. Va a hacer calor!!!

En el tramo camino del corral aprovecho para trotar un poquito. Poco que ya tocará correr bastante. Como no descuido la hidratación tocó ir un par de veces a los urinarios. Por si acaso me quedo con la botella de agua al acabarla. Poco antes de empezar la prueba tengo ganas de orinar y ya no es momento de dejar la zona de salida. Saco el tapón y me dispongo a “disparar” cuando el atleta de delante encoge la pierna en un estiramiento y con el talón me tira la botella jajaja. Rápido a pillarla del suelo y a seguir el proceso.

Falta poco y de repente nos sobrevuela 4 helicópteros de guerra en formación de V y la masa de corredores se muestra entusiasmada al grito de “USA,USA”. Ya está todo listo para el espectáculo.

Salgo tranquilo, mentalizado de guardar fuerzas y aunque me pasan muchos corredores no me inmuto.  Voy en el ritmo objetivo en torno a 4’15»/km. La temperatura es agradable pero augura una mañana calurosa. Cada milla hay avituallamiento. En los primeros metros Gatorade y luego agua. Desde el primero cojo agua para dar un sorbito y solo en algunos tomo la bebida energética. Por si “fuera poca” logística muchos niños te ofrecen vasos pequeños con agua en todo el recorrido y otras personas trozos de naranja, plátano, coco… Otra constante de la carrera va a ser la seguridad. Cada cruce de carretera un soldado armado.

 

Cuando llevo cerca de la hora corriendo todo va sobre lo previsto. Unos Km un poco más rápidos (por ejemplo el 10º salió a 4’/06»/Km) y otros más lentos (el Km 11 a 4’21»/Km) en función del perfil predominante pero, precisamente por esas alteraciones constantes del terreno, me fijo en los valores medios del Garmin y esos están cercanos al 4’15»/Km. Toca tomar el primer gel. La animación es impresionante. Muchas pancartas de “Boston Strong”, muchas voces de ánimo y hasta un grupo que ofrece cerveza jajaja. Una mención especial para la niñas de Wellesley College. Un clásico de la carrera. Pese a ser un día festivo las estudiantes salen a las puertas del colegio para gritar como si fueran fans de una estrella de la música. Es increíble, como también me lo parece un corredor que se paraba cada pocos metros a darles besos jajaja. Me viene a la cabeza el gasto muscular que está realizando con esos arranco y paro continuados jajaja. Se empieza a notar el calor y en los avituallamientos me echo parte del agua por la cabeza y las axilas. Hay que cuidar la refrigeración.

Entre los Km 13 y 18 predomina la subida suave y el ritmo medio en ese tramo se va a 4’22»/Km aproximadamente y el  total se acerca a 4’20»/Km. No me preocupa. Las sensaciones son buenas y queda mucha carrera. A estas alturas de la carrera empiezas a pasar a auténticos héroes. No pueden recibir otro nombre un hombre que tira de la silla de su hijo discapacitado o una enana que necesita mucho más esfuerzo para recorrer un metro que el tuyo. ¡Cuántos héroes anónimos hay! Son momentos de una gran intensidad emocional pues el público se vuelca con mayor intensidad.

Cerca de la segunda hora de carrera me tomo el segundo gel y me doy cuenta de un error cometido. Llevo tres geles, uno con cafeína sería el último a tomar. Pues me doy cuenta que fue el que tomé primero. En fin, problemas del directo y de ser despistado jajaja.

En el Km 26 paso a mi amigo Fernando Rama de los Taninos de Ponteareas. Va con problemas y con un ritmo muy lento. Solo coincidimos unos metros en los que me dice que va mal y me pregunta si voy para 3 horas. “Lo vamos a intentar”. La clave será salir vivo de los repechos que hay entre los Km 26 y 34 y con fuerzas para el tramo final. Los parciales de los Km en este tramo son de sierra: Km 27: 4’37». Km 28: 4’27»: Km 29: 4’35». Km 30: 4’19». Km 31: 4’20». Km 32: 4’30». Km 33: 4’23» y Km 34: 4’42». A las 2 horas y media ya me tomé el último gel. A estas alturas ya voy empapado y la barriga totalmente mojada. Estoy temeroso de que me coja el frío en el estómago.

Subo bastante dignamente la famosa Hertbreak Hill y ya solo queda el último tramo de carrera. Toca acelerar para intentar enjuagar el tiempo perdido. Hay que intentar ponerse cuando menos a 4’10’’/Km. El Km 35 sale a 4’15»/Km pero los siguientes son un quiero y no puedo. Los parciales oscilan entre 4’33» y 4’38». Quiero ir más deprisa pero mis piernas no quieren. La musculatura se queja. Muchos corredores van andando. Una tentación que intento sacar de mi cabeza con la táctica que siempre utilizo en estos casos: “vamos, quedan sólo 8 Km, vamos, quedan 7 Km…”. Voy bien de pulsaciones pero las piernas como palos. Ya estamos en esa parte del maratón en la que temes que se suba un gemelo o un isquio… en la que intentas no realizar movimientos bruscos, no vaya a ser…

Ya estamos en Boston y ahora se trata de intentar llegar lo más cerca de las tres horas pero mis piernas se quejan y el ritmo ya está casi a 5’00’’/Km. A falta de 2 Km me sitúo al borde derecho. Necesito buscar la complicidad durante unos escasos segundos de mi familia y allí están efectivamente. Ya solo queda llegar al final de la avenida, giro a la derecha, giro a la izquierda y recorrer Boylston St brazos en alto recibiendo los últimos ánimos del millón de espectadores que han llevado en volandas a los maratonian@s.

Disfruto del momento aunque no me puedo parar ya que en pocas horas hay que coger el avión de vuelta a casa. Me cuesta bastante andar y ya no digamos agacharme cuando me cayó la botella de agua que llevaba en la mano.

Ha sido una experiencia fantástica, imborrable. Hecho la vista atrás y me quedo con la idea de que hice una gran carrera. El maratón de Boston es espectacular pero no es fácil. Tiene desnivel positivo pero, casi de forma imperceptible, estás constantemente subiendo y bajando. El calor le ha llegado, prueba de ello es que me queda la marca de la camiseta de asas. En fin, el sueño continúa.