Seleccionar página

El maratón Vig-Bay de David

Por David – Papabaloo

Con kilómetros de menos, con algún kilo de más, y con la dosis justa de realidad y ganas de volver a correr el maratón

Y con las ideas claras.

Como me dijo mi entrenador “no has hecho muchos kilómetros, pero tampoco es ir a pelo. Ya tienes cierta experiencia en maratón, así que no habrá problema, sabes de sobra a lo que vas. Hay que ir así alguna vez. No se puede ir a por marca personal en cada maratón. Eso es imposible y genera frustración”.

Que todo esto yo ya lo sabía, pero oye, viene bien que te lo recuerden de vez en cuando.

Así que en eso quedé con él. Iba a ir a este maratón a disfrutarlo, haciéndolo lo mejor posible pero si salían 3:30, bien, y si eran 3:40, pues también.

La primera satisfacción del día fue al levantarme (a las 5:38, sigo con mis manías, que no supersticiones) y comprobar que el tiempo nos daba una tregua. Después de una semana de perros, incluso una noche horrible de viento y lluvia, vi que en el cielo había nubes, pero no llovía, el viento apenas soplaba y la temperatura era fresquita/agradable.

Quedo con unos amigos para ir hasta Samil. Nos lleva Santi, que no va a correr por lesión pero no quiere perderse el espectáculo, Manolo, que correrá la media pero aprovecha y viene con nosotros, y Miguel, al que conocí precisamente preparando no sé qué maratón hace ya algunos años.

Llegada a Samil noche cerrada, café para despertar el cuerpo, foto con los compañeros del CARMA (el mejor equipo del mundo, que no se me olvide decirlo), 48 nécoras preparadas para hacer unos cuantos kilómetros y celebrarlo en Bayona. (35 en maratón y 13 en medio maratón)

Salí a un ritmo reservón (como corresponde a un maratón) y tranquilo (como corresponde a este maratón), teniendo como referencia visual el globo de 3:30. Desde el principio le veo marchar, poco a poco. No importa, no es mi objetivo. Y si luego puedo alcanzarle, que lo dudo, bien, y si no, sigo a lo mío. Y si lo veo difícil me dejo caer hasta el globo de 3:45 y ya está, que además lo lleva mi amigo y compañero Lamas.

La primera mitad de la carrera discurre con tranquilidad. Buen ambiente de maratón. Cuando a la altura de Panxón, en el kilómetro 13, damos la vuelta para volver hacia Samil, me fijo en los globos de 3:30 y 3:45, y estoy justo entre los dos. Bueno, pues así está bien, me planteo continuar con estos ritmos.

Entrando en Samil pasamos el medio maratón. Lo hago en 1:46:20. La experiencia me dice que si todo sigue así, y teniendo en cuenta el perfil de la prueba, cruzaré la meta en 3:40 aproximadamente.

La vuelta en Samil, el giro de 180 grados en la Avenida Europa (del que a día de hoy hablamos todos los que corrimos) resulta mágico. Amigos, familiares de corredores, corredores de la media, un montón de gente animando y transmitiéndonos su fuerza y su apoyo.

Me animo mucho, aunque no me dejo llevar por la emoción, que queda mucho.

Anécdota de este tramo. Al pasar por un avituallamiento, alguien dice: “mira, el padre de los Boleas”. Me río. Está claro que mis hijos están haciendo más historia que yo en esto del atletismo. Me gusta, me río, me emociono.

Ahí vivo una vez más la parte “dulce” del maratón. El ritmo es bueno, estoy animado, el cuerpo aguanta y todo es positivo. Peeeeero. Nos conocemos, sabemos lo que hay, sabemos lo que queda.

La llegada a la bajada hacia Playa América se me hace eterna. El viento sopla de repente en un par de ocasiones, la cabeza empieza a funcionar por donde no debe. El cuerpo empieza a pesar y sé que me va a tocar sufrir, que la parte “dulce” se ha terminado y toca concentrarse e ir pasando pequeñas etapas. En el kilómetro 30 me tocaba tomar un gel, pero me cuesta hasta pensar en sacarlo del bolsillo. Paso.

Playa América, sopla el viento, pero estoy llegando al 35, el kilómetro en el que me digo “ya está David, a aguantar, el maratón ya está hecho”. Que sé que es mentira, que aún queda, pero siempre me lo digo.

Al entrar en Monte Lourido adelanto a mi amigo Abraham, debutante en la distancia. En los cruces le había visto muy bien y fresco con el globo de 3:30. La doy ánimos y sigo. Yo me veo justito, si no quizás habría enganchado con él, pero no me veo. Hasta me cuesta sacar un gel del bolsillo (tanto que renuncié a tomar nada hasta la meta).

Decido dejar de mirar el crono. Tiro lo que pueda y ya está, y cuando llegue a la meta ya veré qué tal lo he hecho.

Monte Lourido, adoquines, cuestas, gaiteiros (ahí me permito gritar un poco). Me duelen los cuádriceps en esa última bajada. Aprieto los dientes, giro, viento, y hacia A Ramallosa.

A partir de aquí esta carrera tiene un especial significado para mí, porque recuerdo y rememoro esos veranos en el camping de Sabarís, y esos paseos hasta Bayona, aunque los hacía de una manera un poco menos “sufridora” y hasta parecía que eran más cortos.

Y el final… ¿qué puedo decir? Gente animando, yo diciendo en voz alta “una más”, meta a la vista, últimos metros, desde el público oigo mi nombre (gracias Óscar y Almu), “una más” repito. Mi dedicatoria de siempre en el kilómetro 42, y por supuesto en esos 195 metros finales, mi mujer, mis chicos, Gloria, Yago, Pablo y Óscar.

Entro en meta, no levanto los brazos como otras veces, paro el crono

3:39:21.

Estoy muy contento, aunque a lo mejor no lo parece.

Anécdota 1 del momento: Delante de mí, una chica con la que he compartido algún tramo de carrera se da la vuelta, me sonríe, me saluda, y al acercarse a mi le arreo un par de besos de felicitación. Justo después, me doy cuenta de que a quien saludaba era a otro corredor que venía justo detrás de mí.

Anécdota 2 del momento: Mi compañero Sanmikel se acerca a felicitarme y me ofrece un trago de cerveza. Jajajajaja, creo que ha sido la primera cerveza de mi vida que he rechazado.

Recojo mi bolsa de avituallamiento, y cuando me dirijo a por la medalla y al guardarropa me paro, me cubro la cara con las manos y me echo a llorar. Un ratito, unos segundos. Aún no sé si fue por la emoción de acabar otro maratón (van 16), porque no tenía tan claro hacerlo bien, o simplemente porque el maratón me altera.

Y después lo de siempre. Saludar compañeros, compartir hazañas, y sobre todo empezar a pensar en el próximo maratón.

 

PS: Anécdota post carrera. Unos días después, haciendo un pequeño rodaje suave para, como dice mi amigo Pancho, comprobar que todo está en su sitio, me cruzo en mi zona de entrenamiento con Elías Domínguez Cabral, vencedor de la prueba con 2:35:03.

¡Y FUE ÉL EL QUE ME FELICITÓ!

Mundo loco éste de los maratonianos

El maratón Vig-Bay de Iván

Por Iván

Todo comienza el viernes cogiendo a los niños en el cole, esperando por Ani aparcado fuera porque tenía tutoría con la profe de Manu. Vamos a casa dejamos las mochilas y cogemos las de rugby, nos vamos para Samil recojo el dorsal y tiro dirección Cascais en Portugal, 450 km en coche.

Llegamos a la noche, cenar y dormir porque el día siguiente nos levantamos a las 7. Nico tiene el torneo del Direito y yo como entrenador del Sub-10 del Vigo rugby me toca estar allí. Jugamos los 4 partidos, ducho a Nico y nos volvemos a las 15:30 toda la familia de vuelta. Menos mal que Ani iba animando en el coche porque se hizo la vuelta larga, pasamos a por unas pizzas y cenamos . Niños para la cama y a dormir.

Hoy 5:50 en pie y tiramos para estar en Samil a las 6:40 esto del rugby siempre me hizo saber que los días importante hay que activarse. Foto de rigor con mis compañeros nécoras del Car Marisqueiro. Salgo con Dam B. Power que hoy iba de liebre de 4:00 , objetivo seguir hasta que mis piernas aguantasen.

Los primeros km por salir salieron un poco más lentos porque era incapaz de coger un ritmo la gente no se había posicionado, a partir del km 5 ya cogemos marcha buena; era muy difícil coger un ritmo igual porque el circuito es muy sube y baja para ser asfalto. En el km 7 antes de subida a Canido tengo que pararme por problemas técnicos. Ya a mitad de Mide vuelvo a unirme con el grupo de 4:00. Seguimos dirección Panjon donde daríamos la vuelta para volver a Samil.

Pasan los km y en el 16 vuelvo a tener el mismo problema técnico vuelvo a parar y los cojo enseguida porque era terreno favorable. A partir de ahí regulando de cara a los segundos 21 km, una vuelta al circuito de la media maratón de la vigbay .

Llegando a Samil y conocedor de Damián le dejo ir , con la emoción de ver gente subió el ritmo bastante y la mitad del grupo se fue con él y la otra mitad conmigo (estos ya avisado) llegando a Canido nos reagrupamos otra vez y a partir de ahí ya sería la carrera quien nos pusiese a todos en nuestro lugar.

Nos quedamos juntos yo, Damián y otro chico que era el único que aguantaba, se nos juntó un señor que venía tocado antes de bajar a playa América. Allí empezaba la carrera, ya con tirones seguía al mismo ritmo y nos adentramos en Monte Lourido, zona dura pero que me encanta, toboganes sobre adoquines que en un km 37 pesan.

Sigo pasando a gente que va andando y nos encontramos al conocido grupo de gaiteros de la salida de monte lourido antes de la última subida de la carrera. Allí pensé pararme, tenía las piernas muy contracturadas, pero en el km 38 estaba un espectador que no quería ser espectador, una persona que ya hubiese llegado a meta y posiblemente de la poca gente que conozco por la que no podía parar, ni allí ni en toda la carrera, el gran Marcos Cidras del Coutadas Trail Team. Le debía el respeto de llegar sin pararme, lo mío sólo era dolor y allí me acordé de esa gente que no puede hacer lo que más le gusta y en especial de una persona que perdimos este año Luis el chileno, no podía parar solo por cansancio.

A falta de 2 km le digo a Damián que va a llegar antes a este ritmo y vemos a un chico del grupo inicial y le digo quédate con él, yo me voy para delante. Sé que puedo hacer un km fuerte y entrar con tranquilidad por debajo del cronometro con menos de 4 horas y poder disfrutarlo. Ya en línea de recta saludando a compis y amigos (en especial a Pedro!! Que se fue con Diana a verme llegar y luego llevarme de vuelta) y disfrutando como un enano, sin objetivo claro y bajé mi marca más de 11 minutos.

Chileno amigo estés donde estés esta es todo tuya y de esa gente que por desgracia no puede hacer su pasión, sea correr , nadar, el rugby,… Lo que sea.

Mañana??? Ya sabéis lo que toca. Gracias a El Trigal Panadería Pastelería por el apoyo!!!

El medio maratón Vig-Bay de Garabatos

Por Garabatos

Creo que todas las nécoras estábamos muy emocionados y nos habíamos venido muy arriba con los comentarios previos al día de la carrera.

Se palpaba un gran entusiasmo. Así que tocaba ser prudente.

Mi objetivo era mejorar mi tiempo del año pasado (1:50), y, a poder ser, sin hundirme en los últimos 3 km. El ritmo necesario es de 5:12 o 5:13. Así que, junto con Aurora, me pegué a la liebre de 1:50. Salimos y, debido al atasco de gente, íbamos demasiado despacio.

Me adelanté unos metros y el primer kilómetro me salió a 5:15. Apreté un poco después de la cuesta de Canido, haciendo zig zag para superar a todos los que iban más despacio. Así es difícil coger un ritmo constante. Los primeros 10 km salieron a 5:07, ganando un minuto sobre el objetivo. Mantuve el ritmo porque iba cómodo. En playa América soplaba un poco el viento. Llevaba toda la carrera en pelotón y, justo cuando me hubiera venido bien ir protegido, no había nadie. No pude encontrar una espalda a la que arrimarme. ¡Cómo eché de menos a Iván! (O mejor, a su espalda).

Aflojé en Monte Lourido, gestionando la ventaja que llevaba. Al salir de nuevo a la carretera supe que el objetivo estaba ahí. Los últimos 3 km a 5:15 y disfrutando. Por suerte, la lluvia nos respetó. Al final 1:49:18 de tiempo neto, MMP. Contentísimo.

Es un honor y un orgullo pertenecer a este equipo. Al llevar la misma camiseta que los “bólidos” uno piensa que parte de su gloria le corresponde y, a la vez, sé que a los que somos más lentos también se nos aprecia y valora. Gracias CARMA y gracias El Trigal

 

El maratón Vig-Bay de Sanmikel

Por Sanmikel

 

Non sei por onde comezar, se me ocorreron varias ideas, pero sempre me gustou a espontaneidade, e así vai ser, comezo por o final, que será este o derradeiro post deste diario, non un punto e coma, nen un punto e seguido.

Non vamos resumir o sucedido nestes meses, pois algo xa lestedes e as complicacións son maiores das aquí expostas, iremos os días previos.

 

Semana da maratón, nada nervioso, pero si preocupado, ademais de complicarse como non podía ser doutro xeito. Laboral, familiar e fisicamente.

Dende martes con unha dor punzante que me atravesa todo o peito dereito, e na espalda me doe, sube a intensidade cada día

O venres aproveito para facer o mediodía 5k relaxados e recollo o dorsal os 20:15 no Verbum, con toda a familia.

 

O sábado me esperto as 07:00 gritando con unha dor inmensa punzante, tomo un ibuprofeno, pero resulta que por traballo teño que estar un par de horas centrado. Se complica todo, marchar a urxencias por unha espiña na gorxa da peque da casa, e fai que todo vaia a mais. Por sorte so un susto e puiden descansar dende as seis da tarde. Ibuprofeno para a zona da dor e calor con “almofadas de sementes”. Xa sei que ata aquí pouco de atletismo, pero é o que sinto.

Deixei todo medio preparado, roupa, dorsal, zapas, xeles …

Esperto 4:00, almorzo pasta con aceite e volto para a cama.

Sen decatarme paso do despertado e salto sobresaltado, son as 7:20, e quedei as 7:45. Todo sen preparar, e sen estar listo. Vivo a 7 min en coche menos mal, pero claro, non chego a foto do equipo.

 

Día D:

¿Sabedes aquel que di, que non estrenes nin probes nada nunha maratón?

Pois ise non son eu. Puxen tiritas nos pezóns (nunca o fixera), levei xeles en forma de gominola (me sentaron fatal todos os líquidos, así que estrenaba), e do almorzo xa falei. Ademais me tomei o venres e o sábado un sobres de glucosa, para evitar comer e estar empachado (comín moito igual). E claro os meus calcetíns de “stormtroopers” de rúa, que so puxen o día da tirada, e repito hoxe.

Non chego a foto, se me olvida o reflex no coche, e perdo a bolsa do gardarroupa que non me recollen. Da igual, consigo solventar todo.

Levo dende o xoves evitando falar da maratón, ir a Castrelos, pensar nel etc.. e conseguino.

Saúdos os amigos, se agradecen todos os ánimos e busco a Suso.

Como a maratón é algo especial, estreno look especial para este día, me apetece que sexa así, me apetece desfrutar.

Vou saír para intentar 2:59:59, pero fai días que me dixen que vou a desfrutalo aínda que non o consiga, non quero chegar a meta coa sensación de mal sabor, de chegar con mala cara. Chege como chege, vou chegar sorrindo.

Todo plantexado na miña cabeza: saída a 4:20, subidas a 4:25-4:30, baixadas 4:05-4:10, e todo o liso a 4:15, calculado para 2:59:59. Todo no papel moi bonito, pero non teño nin idea do que temos máis aló do km 31.

Saída, sen mirar o reloxo, e sen fixarme no globo, que xa nos pasa os 500m, pero nin caso, vamos falando saudando amigos que van correndo, os amigos que están en Samil e nos animan.

Miro para atrás por o km3, e perdín a Suso, vexo a uns 150m, me di que siga, non estou moi convencido, penso en esperalo, pero vexo que vai ben, e a verdade sei que vai con cabeza, e sobrado, así que como estamos indo a 4:20, pois non me preocupo. Paso o km5 en 21:26. Vamos uns cantos falando de que o globo vai moi rápido, que vai reventar a moitos. Eu miro para atrás e vexo que Suso segue a eses 150m. Vou sorrindo, falando, desfrutando, aplaudindo os espectadores e voluntarios e dando as grazas a todos. A subida de Coruxo/Mide a tomo con relax, desfruto falo, río, miro, sen decatarnos xa estou baixando, penso que Suso xa nos colle, pois sube mellor que min. Pasamos o km 10 (nese momento nin idea) en 42:51. Non miro o reloxo nin o ritmo, so dou o lap e digo o parcial. Me presento os meu acompañantes que seguimos dicindo que a lebre vai moi rápido, sobre o 11 xa nos colle Suso, e me conta o da caída dos xeles. Un pouco despois do xiro de Panxón tomo o meu primeiro xel/gominola, voltamos a subir, eu xa non son o único que vou dando palmas, falando e dando as grazas, xa somos dous o unirse Suso, levamos moi ben a subida, vamos falando. Chegamos o alto de Mide e toca baixada empinada, despois de un rato fala un deles que vamos moi rápido, eu digo que non, que vamos ben que temos que ir nas baixadas a 4:05, “Cuco” de Ribadavia di que lle mola que teña todo controlado, que lle parece ben, Suso nin mu, claro, xa falamos varias veces disto era o que habíamos acordado. O chegar o Vao, presento a “Cuco”, “Suso” e “Aron”, e nos contamos batallas, “Cuco ten en valencia 2:57, e non contaba en saír a por sub 3, pero tal como estamos indo se apunta. Por desgracia Aron, se queda atrás aló por o 24.

Chegamos a Samil, o xiro. Se ata aquí ía rindo, falando, saudando os voluntarios, aplaudindo, xa nin vos conto aquí. Vai subidón, aínda que non son moitos (para todos os que saían da media), deron máis ánimo que todos xuntos, me cansei de aplaudir, e falamos que ese momento foi todo un acerto. Suso se queixa antes do 22 di que se lle esta subindo o xemelgo, lle digo que pare e estire, pero xa había tomado a mesma decisión, e así o fai. A partir de aquí, marco parciais, pero sen presión ningunha. Pasamos a media en 1:29:08, máis rápido do esperado pois a baixada de mide fixo que eses km en chan saísen un pouco máis rápido.

¿Quién anima a quién?

Bebo un grolo de auga en todos os avituallamentos, Entre Suso, Cuco e Eu, nos pasamos e compartimos case sempre a botella, unhas veces o colle un, e o pasa os demais, así en todos. No 24 comezo a tomar meu segundo xel/gominola. Non recordo onde nos colle Suso, pero nos colle pronto, tardou poucos km, comenta que vai mal muscularmente, que de peito vai ben, pero lle vai custar. Aquí eu non digo nada, me obrigo a non dicilo, non quero dicir nada, estou xenial, e algo leve, non me mata ,pero levo dende o 17 con dor no piramidal e na fascia do xeonllo dereito que me acompañou por o menos que recorde ata o 33) . De alí a un rato, vexo o xemelgo de Suso, lévao mal, se nota o bulto, e así é, para a estirar.

 

Eu todo o rato miro para atrás cada 500m, o vexo preto nosa, non vou preocupado.

Os parciais na segunda baixada a Mide son o esperado, estamos indo a 4:08, pero imos recortando o globo. Sego desfrutando, saudando, animando a todos, bebendo nos avituallamentos sen fixarme tanto que cando me dou conta, vexo a marca do km32; nin me decatei, vou en territorio descoñecido. Saúdo e animo a todos os corredores que vou pasando, me preocupo por os que vexo mal e coñezo, e tamén por os que non, sempre aplaudindo e animando, e asegúrovos, sorrindo. Sen decatarnos na baixada de Praia América collemos o globo, esa baixada e tendida, Cuco segue comigo, Suso ben uns 150m atrás. Sae a 4, con “Jaime” o “pacemaker” que veu de Valladolid, e que a min non me caeu en gracia. Con el van un grupo de uns 20-25 corredores por o km 33, aproveito para saudar, coñezo a moitos, me meto no medio, saúdo, falo e dou ánimos.

Non sei como, sen pensalo, me fun do globo, sen intención ningunha (tiña pensado quedar ahi, pero na subida o polideportivo, xa os deixei atrás. Non fago caso, nin miro, e no xiro do pavillón, me freno, vou ben, pero non teño nin idea que é isto do maratón, e aínda falta 8km. Saúdo e aplaudo todos os paseantes, (poucos), e consigo que os devolvan incluso as señoras dos balcóns. Vou so, pasando corredores, e por suposto animando, vou sorrindo, desfrutando, pero con cautela. Avituallamento antes de Monte Lourido, aplaudo, saúdo, choco palma con Voluntarios, desfruto, desfruto.

Subo Monte Lourido con cautela, sigo aplaudindo e sacando aplausos, sego pasando corredores, vexo a Alex, andando e estirando, pregúntolle como está, e me di que mal, pero que vai ir trotando.

Se escoitan os gaiteiros, se desfrutan, e se da as gracias. No xiro de Monte Lourido vexo a un grupo de 5 corredores que van xuntos, dous do “Máis que auga”, a un o coñezo, Marcos. Xiro e nos topamos con vento de Ramallosa. Me poño diante e se meten detrás miña, os 4, os 500m dous me adiantan, pero van lentos, e volto a adiantalos, non miro tempo, so vou ben. Un deles me pasa na ponte da Ramallosa, eu vou encantado, e por suposto saudando, sobre todo onde había 2 ou tres mirando ou andando, eu dicíalles “veña que isto está en silencio”, aplaudía e respondían todos amigablemente con ánimos e aplausos. Sen decatarme deixo atrás o rapaz, que me acababa de pasar, non teño nin idea a como vou, me da igual. Estou no km 40, e salvo hecatombe mundial dese famoso “muro”, chego en sub 3. Quedan 2k, agora si, aplaudo a todo o mundo e lle pido ánimos, moitmos máis, os corredores que paso, sego animando e desfrutando. Chego a Gasolineira de Santa Marta, na entrada a 1k, e me digo: “fai 3 semanas chegastes andando a este punto dende Vigo, porque non podías correr”, que distintas sensacións.

So desfruto, desfruto e desfruto, vexo a familia, e intento que miñas fillas entren comigo na meta, a maior me acompaña, estamos a 200m, e entro en meta feliz, contento, desfrutando, como fixen en todo momento da carreira. Pego un grito, levanto os brazos, salto, collo a miña filla en brazos. Abrazo a familia e amigos. Desfruto. Saúdo a todos os que entran en meta e felicítoos. Collo unha das moitas cervexas de “Coruña” que teño preparada para este intre, e lle meto un grolo. Chega Cuco en Sub 3.

E chega Suso, nos abrazamos, collo no colo, desfruto dun momento inmenso con el, e nos tomamos unha cervexa xuntos.

CARMA abrazo. CARMA alegría. CARMA compañerismo

Pouco máis, decidín no ducharme, e quedarme a recibir, animar, felicitar e saudar a todos os amigos e coñecidos, e ofrecíalle cervexa por suposto.

Todos os do meu equipo Carma especialmente, e esperaba os meus amigos coruñeses, non so os do maratón, tamén pillei os da media.

Alí chegaron Angel, Laura, Xabi, FonVigo, Alfonso, Míllara, Pájaro, Pampín, Trécola, Xan, Chamorro, Montse…..

Aquí acaban as aventuras atléticas, pois co frío que pillei me fun a tomar cervexas cos de Melide, ata hora da comida, despois unha comida e un serán cos amigos.

 

Carreira na que maís disfrutei con diferencia, e ademáis das que saín a competir, tamén a que menos sufrín con diferencia (máis ben non sufrín nada). Paseino pipa e non sufrín, ¿que maís podo pedir?

 

Pouco que contar e resumir máis.

53 Entrenos antes da maratón dende o 3 de Xaneiro

934 km en Total,

Usei 3 pares de Zapatillas, todas mesmo modelo e talla, pero distinto color. Brooks Ghost 11. Comecei por as verdes, que cando levaban 1000km, comprei as azuis, e cando levaban 600, comprei as mesmas en negro/vermello, e empezar a usalas, pois estas últimas ían acompañarme na maratón.

 

Tamén me acompañou un montón durante moitos km Suso, nas tiradas, e series difíciles, e en momentos de quedar para entrenar sen gañas, pero un tiraba por o outro. Suso non so foi un acompañante, non so foi un compañeiro, foi un amigo, un ánimo, un vento de aire fresco cos seus ánimos, a súa humildade, as súas boas palabras, os seun consellos, o seu saber estar…

Grazas, grazas os que ledes, os que comentades, e grazas a os que nos apoiastedes nese día, e grazas a Vig-Bay.

Non é habitual que eu engada fotos, pero esta vez a despedida o merece.

 

 2:56:40

Se remata este diario, non o foro, por suposto, lle debo demasiado, grazas a él e a este deporte, teño novos e grandes amigos antes mentados, e outros sen mentar, que sen él non coñecería.

 

El maratón Vig-Bay de Adán

Por Adán

Gran maratón Vig Bay.

El día, después de años de espera, había llegado. Sin duda el placer de compartir la distancia del maratón con tantos amigos lo hace una ocasión muy especial. Deportivamente llegaba a la cita con pocos kms. y sin preparar ningún plan específico, así que consciente de la dificultad del perfil lo más prudente era tratar de acabar en menos de 4 horas.

La teoría de carrera fenomenal, pero hasta ahí, porque la cabra tira al monte.

La parte práctica es que en la salida poco a poco, me fui dejando llevar por el ritmo de Chamorro, hasta alcanzar en el km 2 a Jorge Lamas, Xan y otro compañero del CARMA, con los que compartimos kms hasta el 12/13. Sin pretenderlo me adelante ligeramente de ellos metiéndome en un grupo de 6 corredores, con los que fui muchos kms.

El ambiente en Samil nos llevaba en volandas, desde luego es una suerte tener tantas caras conocidas animando durante el recorrido, gente que sabe de este noble oficio, te entienden, y saben las palabras exactas, para que tú persistencia no decaiga, los voluntarios siempre prestos para animar. Todo fluía mejor que bien.

Llegué a la zona del muro km30 y como me enseñó nuestro ángel Alejandro Febrero, solo quedaban dos series de 6, así que a por la primera tratando de mantener 5:15/5:20, seguíamos con algo de dolor descontando kms. A la entrada de playa América Bernardo Molares (al que llamamos el míster), y su mujer dan ánimos al grito de “mantén ese ritmo”, (y al mister no se le puede desobedecer).

Seguimos empujando y antes de entrar en monte lourido rebaso a mi amigo, y archienemigo en carrera Chamorro, que me dice “al pasear Monte Lourido tírate a tope”, y así trate de hacerlo. En el puente de la Ramallosa me quería morir, “qué duro es esto” iba pensando. Afrontábamos la recta antes de entrar en Bayona. “Hoy no se te escapa”, pensaba como dice Carlos Adán, “hoy es el día”. Así que apreté todo lo que pude, hasta llegar a meta, otra vez como poco, conseguimos mucho. Cruzaba línea de meta y me abrazaba con San Mikel, cual guerrero espartano aguardaba la llegada de los demás compañeros, bajo la lluvia y el frío con su camiseta de tirantes y su coraza de nécora. Las caras en meta reflejaban felicidad y cansancio por partes iguales, un mar de caras amigas estaban por todos lados. El frío y el cansancio nos impidió disfrutar más del calor humano tras entrar en meta y me voy directo a ducharme.

Rebajamos marca personal en 4’30 aprox y con margen de mejora.

Pd. Muchas gracias a todos por hacer que resultara más fácil, gracias también al que un día me dijo que en la maratón ganamos todos.

El maratón Vig-Bay de Canido

Hoy me levanté nervio, con inquietud por la carrera, como si fuera la primera.
Ya en samil saludar a todos los compañeros de equipo. Nos colocamos en línea de salida, el tiempo acompaña, las sensaciones son buenas, arrancamos.
Voy hablando con varias personas conocidas van pasando los kms, en el 8, 18 y 25 estaba mi novia mi fan número uno, la idea era hacer 3:45 o un poco por debajo, pues ya por el km 33, las fuerzas empezaron a faltar a partir de aquí todo un calvario, por la mente pasan mil cosas el abandonar era una de ellas, fui recibiendo ÁNIMOS de compañeros, conocidos y aficionados, ya por el km 41 me pasa el primero de la media.
Ya entrando en meta me vienen las lágrimas a los ojos, camino unos metros y me felicita San Mikel( creo que era él, chico de bigote), pues rompo a llorar las emociones del sufrimiento, de que por la mente pasó el decir hasta aquí llegué¡¡¡¡
El que no quería fallar a la que en unos meses será mi mujer y la cuál me da MUCHOS ÁNIMOS y anima a que no deje de lado los maratones.
Lo importante y el objetivo principal se cumplió llegar a meta.