Segunda época, primera temporada, episodio 18

Nécoras coordinadas
El año pasado no pudo ser por la operación de menisco, pero correr este maratón varias veces tiene ventajas: conocer el recorrido (salida y llegada en Matosinhos, con la primera mitad consistente en ir y volver a Leça y la segunda desde Matosinhos hasta la Avda. Gustavo Eiffel de Oporto y regreso); tener controlada la logística (feria del corredor, alojamiento o zona de salida).
Respecto a la carrera, temperatura de 12° a las 8 de la mañana, ideal para correr.

Levitando
Casi no llegamos al cajón porque había un pasillo muy estrecho y casi no se avanzaba porque había corredores en ambas direcciones persiguiendo su zona de partida. Faltando 5 s conseguimos el objetivo.
Como era mi tercer maratón en seis semanas me lo tomé con más calma. La idea era acompañar a Juan Piñeiro hasta el kilómetro 25 a ritmo 4:35 / 4:40 y nos ceñimos al plan. Como anécdota de esta primera parte de la carrera, hay que destacar la charla que tuvimos en el tercer km con un corredor que llevaba una camiseta de la Real Sociedad. Lo felicito por el triunfo sobre el Athletic y conversamos un ratito, que si vive en Burgos, que si hace varios años que no corre maratones, que si lleva más de 70… y le pregunto cuál es su MMP y con naturalidad absoluta me dice 2 h 15 min y sacándole hierro, era joven, entrenaba mucho…

El corredor «txuri urdin»
Volviendo a la carrera, comentar que pasamos la media en 1 hora 38 min 30 s, siempre al ritmo de Juan. Y según lo planeado llega el kilómetro 25 y me «deja huérfano», me desea suerte y tira para meta. Para los próximos kilómetros me marcó como objetivo alcanzar a las liebres de 3 horas 15 minutos. Pero sin locuras. Para ello paso a hacer parciales de 4:30 / 4:35. Se nota que voy más rápido porque sobrepaso bastantes corredores.

km 20
Consigo pillar al grupo de 3 h 15 min en el km 34 y lo sobrepaso ya que sigo cómodo en el ritmo reseñado. Al poco tiempo me alcanza un corredor y vamos muy parejos, solo va un poco más rápido. Se le ve fresco y me digo «Esta es la referencia».

Persiguiendo a las liebres
Los últimos 5 km no son fáciles. A la lógica pesadez de los kilómetros se une que hay algunos tramos que pican y en el último km y medio dos cuestas. En lo primeros tramos consigo, con dificultades, agarrarme al dorsal 7460. Y como la carrera no termina hasta llegar al final, llega esa primera del par de cuestas y Julien Lenoir, que así se llama mi improvisado compañero, entra en crisis y me toca llevar el ritmo animándolo a seguirme en el último km.

Sufriendo en los últimos kilómetros

Alegría en los metros finales

Objetivo logrado
Alcanzada la meta 40 de 100.

Otra medalla para la colección
La 41 espera en Málaga el 14 de diciembre.


