Segunda época, segunda temporada, episodio 8

Recogiendo el dorsal

Carrera técnica
Hasta el primer avituallamiento fui adelantando poco a poco a corredores de mi nivel. A estas alturas ya estaba más o menos en las posiciones que me correspondían.
De ahí a Caín, con más cabeza. Empiezan las zonas más técnicas y alguna bajada por nieve. Inicié el último descenso hacia Caín con las primeras luces del día. En el último kilómetro preparé los bidones para no perder tiempo en el avituallamiento. Bajando cedí algunas posiciones, pero no me preocupó.

Guardo el frontal y la luz trasera, como algo en el avituallamiento y salgo con calma para afrontar la ascensión más larga de la carrera.
Empiezo a subir Dobresengos a mi ritmo, empujando bien con los bastones. A mitad de subida ya había bebido dos bidones y seguido la estrategia de alimentación según lo previsto. Llego a la Orcada de Caín con 10 minutos menos que en 2024.
La bajada hasta Vega de Urriellu fue bastante complicada: algunos pasos por nieve que hice literalmente culo al suelo porque de pie eran impensables, además de mucha roca técnica.

En el avituallamiento relleno los cuatro bidones, tomo un arroz con leche y un par de trozos de sándwich. Arranco hacia Collada Bonita. La primera parte la hago a buen ritmo y, al llegar a la zona de piedra suelta, avanzo con más precaución, asegurando cada paso para no resbalar hacia atrás. Corono con muy buenas sensaciones.
Bastones al cinto y comienza la bajada. A los pocos metros empiezan a caer piedras desde arriba. Me cubro como puedo, con los brazos protegiendo la cabeza. Alguna me impacta de lleno, aunque los brazos amortiguan el golpe. Continúo algo aturdido.
En mi opinión, la carrera empieza realmente aquí.
Seguimos bajando y, en un traspié, caigo sobre el pecho. Uno de los softflasks amortigua parte del impacto, pero la rosca del tapón se me clava en las costillas. Me levanto, evalúo daños: raspón en la mano izquierda y golpe en las costillas. Sigo bajando hacia Vega de Sotres. Molesta, pero se aguanta.
A un kilómetro del avituallamiento vuelvo a caer. Esta vez golpeo la rodilla derecha. En un primer momento pensé que estaba fuera de carrera, pero al levantarme comprobé que solo era una pequeña herida y que podía seguir sin dolor.
En el avituallamiento me curan las heridas, relleno bidones, como lo mismo que en el anterior y cargo todos los geles y sobres de hidratos que tenía en la bolsa de vida.

El legendario Picu Urriellu al fondo
Arranco hacia el Collado de Valdominguero. Hago toda la subida controlando el ritmo y racionando la bebida. El calor empieza a apretar y es la última gran ascensión del día. Después de coronar quedan bastantes kilómetros corribles y hay que guardar algo.
Paso por arriba con 45 minutos menos que en 2024, aunque ya solo me queda un bidón. Empiezo la bajada hacia el Jitu de Escarandi. La primera parte es algo más técnica, pero llevo buena cadencia, dejándome caer y aprovechando las zonas más fáciles para beber lo que queda. Al llegar a la fuente relleno bidones y continúo los 4 km de pista hasta el Jitu.
Último avituallamiento. Aquí ya solo como fruta y membrillo. Relleno bidones —solo uno con hidratos— porque en la parte final voy a tirar más de geles con cafeína.
Salgo a buen ritmo hacia la zona de Pastores de Portudera. Allí el calor apretaba de verdad y no corría nada de aire. Fui reservando bastante para no gripar el motor por exceso de temperatura.

Bajando
Bajando por el Caoru, en las zonas de sombra iba relativamente bien, pero al sol aquello era un auténtico tostadero. Estaba perdiendo bastante tiempo por no querer pasarme y acabar completamente sofocado.
Finalmente, meta en 14:04. Muy contento con el resultado. Fue un día complicado y me vacié todo lo que pude sin poner en riesgo mi salud. Rebajamos en casi 1 hora y 15 minutos el tiempo de 2024, que es una mejora muy importante.
Mil gracias a la organización y a todos los voluntarios que nos acompañaron durante la carrera.

En meta





Un gran tiempo
Y un aplauso especial para la atención en meta. Nos cuidaron de maravilla: control de tensión arterial, obligación de sentarse un rato, beber isotónico y comer algo. En mi caso me pareció un poco exagerado porque me encontraba perfectamente, pero viendo cómo llegaron otros corredores, fue una medida más que acertada.





