Segunda época, segunda temporada, episodio 3
Carrera: Maratón de Sevilla 2026
Fecha: 15 de febrero de 2026
Lugar: Sevilla

Recogida de dorsal con Fernando Pombo
Por Pancho
Hace dos meses el míster me calentó la cabeza. Si había hecho 3h 07min sin series por qué no intentar bajar de 3 horas en Sevilla.
La preparación estuvo algo alterada por la mala meteorología.
Uno se conoce y el día antes del evento se lo decía a los compañeros: «lo veo complicado, creo que estoy para 3h 02 min o 3h 03 min pero saldré a intentarlo».
Llegada a Sevilla el sábado y directos a la feria del corredor a por dorsales.
De tarde descanso en la habitación.
El maratón empieza a las 6:00 cuando suena el despertador. Aunque quedé a las 7:20 para ir hacia la salida, yo soy de los que me gusta hacer «el ritual de preparación» con calma.

Listos para ir a la salida
Va a ser un maratón más cerebral, si cabe, que lo hay que ser en un maratón y es que a través de un amigo entro en la zona VIP junto a un amigo del ADN Runners y salimos en la primera salida, la de las 8:30, en el cajón de 2h 30 min – 2 h 45 min. ¿Qué significa? Pues que seremos cola de carrera en los primeros km pero luego, a partir del km 9, durante buena parte de la prueba, nos pasarán continuamente un buen número de corredores.
Por tanto, dos objetivos, no lanzarnos en los ritmos (ritmo objetivo 4min12s) y no entorpecer a los que nos rebasen.
Se hace raro pasar por el avituallamiento del km 5 en solitario. En un maratón concurrido es el más crítico porque al ser comienzo de carrera es el que más densidad de corredores hay por metro cuadrado.
Mis previsiones se cumplen y a partir del km 8 empiezan a rebasarnos algunos corredores y pasado un par de km ya son grupos. Se trata de corredores que tuvieron la salida a las 8:34 empezando por el cajón de 2 horas 45 min – 3 horas 00 min. Ni se nos pasa por la cabeza intentar engancharnos. Nosotros a nuestro ritmo siguiendo un trazado sin entorpecer.
Pasamos la media en 1 h 29 min 18 s y vamos cómodos. Vamos en tiempo sub 3 horas. Pero ya sabemos que el maratón «no empieza» hasta el km 30 en adelante y así fue. A partir del km 32 empiezo a notar que ya no voy cómodo y le digo a mi compañero de carrera que tire, que no quiero ser un lastre.
Curiosamente tres km después lo rebasaré porque tuvo problemas musculares. Ya se sabe que el maratón no regala nada.
Por lo que a mí respecta me quedan 7 km de sufrimiento. Mi ritmo se ha resentido y el sub 3 no va a ser posible. Entonces me pongo retos mentales para no rendirme. Que si no superar los 4 min 30 s por km, luego que no superar los 5 min, que intentar hacer un 3 horas 2 min… Agradezco que el final del maratón abandona las avenidas de grandes rectas y se me hace más ameno el callejeo. Y llega la recta final con un último esfuerzo para bajar de 3 h 4 min. Atravieso el arco con 3 h 3 min 50 s y en el tiempo neto 6 segundos menos.

Últimos metros
Dicen las estadísticas que desde el km 5 perdí 920 puestos. Aún así puesto 2478 de 12404 finishers. Puesto 48 de 673 en categoría M55.
Esta edición será recordada por ser la de la polémica con la medalla. Me explico. Con la sucesión de temporales no llegaron a tiempo al puerto de Valencia la preseas metálicas y la organización, para salir del paso, desde el jueves hizo unas de madera. Al cruzar la meta había corredores muy enfadado por «la mierda» de medalla. En mi caso, reconociendo su sencillez, no me importó. Luego se supo el problema logístico que sucediera y desde el lunes se podía ir a recoger la «medalla original». Así que ¡dos medallas! …y un amplio debate en RRSS sobre si es importante dar medalla en un maratón.
Ahora a por el maratón 43 en Barcelona el 15 de marzo. Yo opino que sí.



