Segunda época, segunda temporada, episodio 6

En la feria del corredor con Khene
Diecisiete años después volvía a correr el maratón de Madrid. En 2009 era un inexperto corredor de que iba a correr su segunda maratón y ahora un experimentado maratoniano que buscaba su maratón 45. Lo que no cambió es su dificultad, con su circuito rompe piernas y con la guinda de una subida de más de 4 km al final del trazado. A eso se suma la altitud, que sin ser exagerada, se nota para el que viene a nivel del mar.

De camino al maratón
Lo primero que hice al llegar a la capital, antes de ir al apartamento, fue ir a la Feria. Que sepáis que si vais en coche es un caos ya que te metes en un colapso de tráfico por el embudo que suponen las entradas de parking a los diferentes pabellones del IFEMA. Por eso quedó mi hija en doble fila mientras hice una rápida recogida de dorsal.
Por eso no pudo ser la CARMA foto grupal aunque sí una con la nécora Khene cuando ya me marchaba.
Me quedó pena de no poder recorrer la Feria con calma. Lo dicho, si vais otro año, mejor ir en transporte público.
Tras ir al alojamiento que pillé en Alcobendas me acerqué a Madrid. Quería controlar el trayecto al guardarropa y a la salida. Fue una buena idea porque la línea 10 del metro está en obras y así busqué un viaje alternativo que llevaba sobre 80 min.
El resto del sábado me lo pasé en el apartamento descansando.
Y llegó el domingo con su correspondiente madrugón. Salí a las 7:00 de la mañana. El viaje se hizo ameno con otros dos corredores. Tras dejar la bolsa en el guardarropa fui a la zona de salida con la nécora Víctor Rivas. La idea era compartir los primeros kilómetros.

Esperando la salida
La hora de salida me parece que es muy tarde. Va por oleadas. La primera a las 8:45 y la más lenta a las 10:00. Una locura con el calor que hizo. Así hubo 244 intervenciones sanitarias.
Sobre la carrera poco que decir. El trazado no invitaba a alegrías. Si a eso le sumamos el calor, que venía de un maratón dos semanas antes y que dos después había otro, pues más que nunca había que correr por sensaciones y sabiendo que era imposible llevar un ritmo constante.

En el kilómetro 18
Hasta el km 18 en compañía de mi compañero de equipo Víctor Rivas recortando muy poco a poco la distancia que nos llevaba el globo de 3 h 15 min. Ahí lo cogimos y Víctor apuesta por quedarse bajo su cobijo mientras que yo lo sobrepaso. Paso la media en 1h 36 min 28 s. En todos los puestos me hidrato y me hecho agua en la cabeza.
En la Casa de Campo no tengo buenas sensaciones. Me sobrepasa el globo de 3h 15min en el km 28. Víctor me anima a seguirlo, que el tampoco va cómodo pero que hay que agarrarse. Yo en lo que pienso es que en dos semanas hay otro maratón y lo que menos me conviene es vaciarme por lo que sigo a mi ritmo.
Hace calor y menos mal que en buena parte del recorrido hay sombra.
Se acerca la zona dura del maratón. En el km 33 una cuesta corta pero dura te deja «temblando». Sigue el sube y baja. ¡Qué tortura! En el km 37 otra cuesta de unos 150 metros que deja mella. Luego un pequeño tramo de respiro para afrontar los últimos kilómetros en subida que parece interminable. Hay que ponerse un reto para no rendirme y es no ir por encima de 5min00s/km y lo consigo. ¡¡¡Últimos 2,195 km en 4min57s/km!!!
¡Por fin llegó a la Fuente de Cibeles! Ya solo quedan unos metros y está conseguido un duro maratón 45 con un tiempo de 3h 16min 57s.

Con su medalla
Puesto 997 absoluto y 25 de categoría M55.

Tiempos


