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Segunda época, primera temporada, episodio 8

Nos escribe Jorge González Villanueva

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Carrera: Ironman Challenge Roth (Jorge hizo el relevo de carrera a pie: un maratón)

Fecha: 6 de julio de 2025

Lugar: Roth. Alemania

 

El Trigal

Antes de nada, un poco de contexto. Challenge Roth es uno de los triatlones más famosos del mundo, con distancias de Ironman. Hace 6 meses me ofrecieron participar por relevos haciendo la maratón y me pareció una gran experiencia. Lo que no sabía es que  dos meses y medio antes iba a lesionarme y arrastrar varias lesiones hasta este momento. La última, se supone, no está claro, una inflamación en el nervio crural que me provoca al correr una inflamación mayor en la zona de la cadera haciendo que me duela el tensor de la fascia y el glúteo menor. Hace un par de semanas empecé a correr de nuevo; con algo de dolor pero me llegó para al menos entrenar unos 7 días y acumular un poco menos de 100 km. Como entrenamiento para maratón es algo penoso, pero tengo la ventaja de tener meses de entrenamiento de ultrafondo los pri

meros meses de este año. Pero con billetes comprados y con mis compañeros dependiendo de mi, no podía  decir que no.

 

 

Los tres compañeros el día anterior

Esta edición del triatlon ha tenido más de 5000 participantes y es un verdadero espectáculo en cuanto a organización y medios. A las 9 de la mañana ya estaba mi compañera Ana nadando como una  máquina 3,8 kilómetros en hora quince, tras lo cual hizo el relevo Elías con sus 180 km en bici. Fue duro y anduvo muy justo para llegar antes del corte, pero cinco minutos antes y tras apretar los últimos 30 km dándolo todo, por fin me tocó el turno de correr.

El relevo de bicicleta

El plan era ir suave, por sensaciones e intentando controlar la inflamación.  El domingo anterior fui capaz de hacer 22 km a 4:49 y ese era el plan. Pero la salida era cuesta abajo y aproveché para coger ritmo. Increíblemente me encontraba muy bien y muy ligero y disfrutando por fin  después de meses del placer de correr. Los primeros 10 km por debajo de 4:40 y sabiendo que tendría que bajar el ritmo, pero mi idea era ir con margen para llegar al menos andando cuando empezase el dolor y terminar. Se lo debía a mis compañeros por el esfuerzo que hicieron. Al salir casi de los últimos empecé completamente solo y estuve adelantando corredores hasta  el final. Eso hizo por un  lado que fuese duro, con  rectas muy largas al lado de un canal, con  suelo de tierra donde las zapatillas perdían tracción y notaba que me estaba  afectando a la zona lesionada. Así que a partir del 10 y hasta el 23 bajada de ritmo, a 4:45 y por sensaciones. Pero por otro lado animaba ver cómo adelantaba tanta gente y me sirvió para animar y mantener.

10 atletas (en binario, claro) Y Jorge parece en forma

De ahí  en adelante carretera por bosque con  pequeñas subidas y bajadas y muy bien de ánimo hasta el 32 aunque notando como bajaban las fuerzas. En esa segunda mitad mucha gente animando y les hacía mucha gracia lo de ser español, así que un punto más para que la cabeza tirase del resto.
Y en el 34 me quedé sin  piernas. Así,  sin más.  Notaba ya alguna molestia pero podía correr bien, había bajado el ritmo  para controlar las pocas fuerzas que tenía por no haber podido entrenar… pero llega un punto que no hay más. No pude entrenar y no  se puede sacar de donde no  hay.  Desde ese momento mucha subida y bajada y tuve que reducir el ritmo  a trote cochinero de 5:45 y sufrir los últimos 8 km, con bastantes molestias en los isquios e incluso en los últimos 4 km problemas de respiración. Además hacía bastante calor, y eso provocó un poco de deshidratación por lo que me tocó caminar en los avituallamientos para poder beber bien de los vasos (maldita manía de poner vasos). Un punto a favor de la organización: avituallamientos cada 2 o 3 km.

Jorge en pleno esfuerzo

Y por supuesto el final: con mis compañeros esperando en la entrada del miniestadio, miles de personas gritando y los tres juntos corriendo en la llegada. Inolvidable.

El premio para los tres. ¡Bravo!

Sé que ha sido una temeridad (no intenten repetir esto en sus casas), pero conozco mi cuerpo y mi mente y, aunque sabiendo que iba a sufrir, y que jamás se debe  hacer una maratón sin entrenar y menos aún estando medio lesionado, gracias a mis años de entrenamiento de ultrafondo podía conseguirlo.