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La mayor novedad que representó mi 10º maratón fue vivirlo en equipo. Con Canido, Govi, Banderas y Marcosmonki tuve el privilegio de compartir esta  experiencia en la ciudad del Turia. Experiencia extraordinaria gracias al buen ambiente que vivimos. Muchas risas y sintonía en la convivencia realizada en el fin de semana. Los compañeros me recogieron el viernes en Salvaterra a eso de las 9:30. De entrada le echamos la bronca al presidente por venir en ropa de calle y no llevar el chándal del equipo. Realizó propósito de enmienda jajaja. Por cuestiones de precios cogimos el vuelo desde Oporto yendo en el coche del presi. Ya solo llegar al aeropuerto fotos de recuerdo, lo que será una constante antes y después del maratón.

El vuelo, como era de prever lleno y con unos cuantos maratonianos a bordo. En la terminal de embarque más fotos en compañía de los colegas portugueses Antonio Franco y Jorge Esteves con los que compartimos al llegar a Valencia mantel en un restaurante italiano.

 

De tarde noche vamos hasta la feria del corredor a dar una primera visual y a recoger los dorsales. Fue todo un acierto ya que no había colas. Muchas fotos y risas. Luego nos retiramos al apartamento y tras la cena a descansar. Otras de las constantes durante nuestra estancia en el apartamento será estar a realizar estiramentos e hidratarse en abundancia.

 
 

El sábado de mañana una hora después de desayunar nos acercamos al paseo del Turia a realizar un entreno de trote de poco más de 30’.

Luego visitaremos de nuevo la feria del corredor, mucho más concurrida que el día anterior. Respecto a la comida, renunciamos a la “paella party” y comemos unas pizzas en el apartamento. Tras la siesta parte del equipo marcha de paseo. Yo soy de los que quedo en el apartamento a descansar hasta la hora en que quedamos todos para realizar nuevas compras en el centro comercial próximo. Allí compraremos un décimo entre los 5 en busca de la diosa fortuna en el sorteo de navidad!!!! (va a ser que no). Nuestro Cheff Govi, debido a problemas logísticos, ha cocido los espaguetis que cenaremos en varias tandas durante la tarde. De noche toca calentar la pasta en el horno y mezclarla con el atún y el tomate. Salió un plato delicioso y muy abundante. Pese a que había que cenar fuerte fue imposible acabar con semejante cantidad. Cada uno cuando lo consideró oportuno procedió al ritual de preparar todo para al gran día: ropa, dorsal, geles, etc. y la foto de rigor. Antes de acostarme intento relajarme y visualizar la carrera que quiero realizar.

A las 6:30 me levanto. La noche no defirió de otras anteriores a un maratón. Uno de los temores que tenía era que un solo baño para 5 se colapsara en la hora previa a salir para la carrera. Afortunadamente hubo bastante fluidez en el tráfico jajaja. Tensión contenida, desayuno abundante con mucho café y galletas. Un trozo de plátano. Hidratación y ponerse la ropa con esmero. Vaselina para los dedos de los pies y la entrepierna, esparadrapo para los pezones, poner la banda de pulsaciones, el reloj… en fin lo habitual antes de un maratón. La novedad fue tomar un Espidifen 500 junto a un protector gástrico para intentar minimizar los problemas musculares. Antes de salir nos hacemos una foto y marchando!!!!! Algunos llevan las cosas al guardarropa. Yo decido no dejar nada ya que estamos a escasos 5’ del apartamento.
Junto con Bruno espero por los compañeros y visto que se demoran decidimos ir tirando para el cajón de salida. Nos gusta hacer las cosas con tiempo así que tras un calentamiento que no llega al Km (¡si será por kilómetros que vamos a hacer!) estamos bien situados en el cajón correspondiente al que se nos une poco después Marcos. Roberto y Antonio salen en el siguiente cajón. Antes de salir tomo un gel. Son minutos de tensión en los que deseas que llegue por fin el pistoletazo de salida y en los que hay que extremar las precauciones para evitar pisotones. Cuando se produce resulta que a los 15 metros toca frenazo en seco. ¡Salida nula! La élite ha confundido un petardazo con la pistola. ¡Vaya Cristo! Tardaremos 6’ en conseguir salir ya que hay que conseguir que todos retrocedamos hasta la línea preceptiva.
La táctica la tengo muy clara junto a mis compañeros Bruno y Marcos: ritmo 4’15’’/Km para intentar hacer 2 horas 59’59’’… y luego el maratón nos pondrá a cada uno en nuestro sitio.
Los primeros Km vamos muy cómodos. En varias ocasiones Bruno y Marcos me sacan algunos metros y luego se frenan al verme más atrás. Yo voy muy fácil pero tengo claro que no deseo bajar de 4’15’’/Km. Son muchos los corredores que me pasan pero es importante mantener la cabeza fría. La idea es llegar entero a la segunda parte de la prueba y si estoy con fuerzas apretar un poco allí. Desde luego es arriesgado salir más fuerte ya que puede caerte una minutada en el tramo final. Así que al llegar al Km 7º mis compañeros se van alejando y yo a lo mío. En los avituallamientos bebo y sobre el Km 10º tomo una pastilla de sacarina. Sobre el 20 tomo otro gel. Paso la media sobre 1 hora 31’. De momento todo perfecto.
Visto que me encuentro fuerte y que  necesito recortar algo los tiempos acelero el ritmo un poco y los parciales entre el Km 23 y 35 los hago sobre 4’10’’/Km. Es la parte del maratón en la que más disfruté ya que  sobrepaso a bastantes corredores que empiezan a notar el esfuerzo con la alta humedad reinante y que la temperatura ha subido algún grado. En el Km 26 veo a lo lejos a Marcos, mal síntoma. Poco a poco le recorto metros y en el Km 27 le animo a seguirme al sobrepasarlo pero va mal. En el maratón cada uno sigue su camino. Nos damos ánimos mutuamente y mantengo el ritmo. Paso dos subterráneos tras los que acometes las únicas pequeñas cuestas de la carrera. A esa altura ya tomé la segunda pastilla de sacarina y en los avituallamientos además de agua le doy algún sorbo a vasos de isotónica. Hay bastante gente animando, incluidos grupos musicales y gente disfrazada. Voy pletórico y mismo les animo a que nos apoyen levantándole las manos. Pero el maratón nunca sabes donde te pondrá en aprietos y así desde el Km 35 ya no voy igual. El ritmo subre a 4’20’’/Km y desde el Km 37 el ritmo se va a 4’35’’/Km. Lo intento pero no doy ido más deprisa. Me animo con el consuelo de seguir pasando corredores. Engancho con un pequeño grupito en la que va una corredora del Serrano y los continuos apoyos de la gente también me los apropio. Toca sufrir unos pocos Km. Aplico la táctica de la cuenta atrás para animarme. “Venga que solo quedan 5 Km y ahora 4…”. Cerca de la meta sobrepaso a Bruno y le comento que se una pero va peor que yo… y eso que mi ritmo se ralentizó hasta 4’40’’/Km. La corredora del Serrano me saca unos metros pero intento tenerla a la vista. El último Km se me hace interminable. Solo la seguridad de estar en los últimos metros y el ánimo del público me permite realizar ese último Km a 4’30’’/Km. Entro en meta pensando que estoy mejorando marca 3:00:35 pero choca con lo que pone el marcador 3:03:01. ¡A solo 2’’ de mejorar mi registro! La explicación está en que el Garmin se paró en los tramos de los túneles.
Llegué bastante entero muscularmente y espero unos metros más allá de la meta a que llegue Govi que lo hace en 3 horas 04’30’’. Nos abrazamos y nos dirigimos parsimoniosamente hasta la zona de recogida de la medalla y en la explanada donde sirven cervezas esperamos al resto de compañeros. Marcos llegó en 3:13:07, Roberto en 3:17:00 (rebajando sustancialmente su marca) y Antonio en 3:24:54. Lo curioso es que al comprobar los tiempos de mis compañeros encontré una clasificación de los 3 primeros equipos en el maratón resultado de sumar los cronos de los tres mejores atletas de cada club  y resulta que hicimos 11’ menos que el segundo clasificado. Imagino que para poder optar a esta clasificación habría que inscribirse por equipo…
Una vez todos reunidos tiramos para el apartamento. Después de comer parte de los compañeros salieron a dar un paseo. Yo me quedé ya que el tiempo que estuve esperándoles me cogió el frío en el estómago.
 

 

 

 

Al día siguiente tocó deshacer lo andado y volver a casa. Como colofón foto de recuerdo en el aeropuerto Sa Carneiro con nuestros colegas Antonio Franco y Jorge Esteves.
En definitiva una gran experiencia que tendrá continuidad el próximo abril en que varios miembros del equipo estaremos en Coruña 42.
La ilusión por conseguir ser un sub 3 horas pervive!!!!