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39º Marató de Barcelona 13/03/2016

                                                                                     “Será difícil volver a vivir algo parecido” 

Emoticono gri
Pues ya ha pasado. Desde la primera vez que probé con un maratón, me propuse hacer uno cada año, porque la experiencia es irrepetible, la preparación, las sensaciones que vives…aunque este año la verdad no tenía ninguno en mente, había probado a través de un sorteo que hace mi empresa para participar en alguno de los “Major Marathons” (Londres, Chicago, NY, Berlín, Tokio, Boston) y tras intentarlo con Londres y Berlín, y no ser agraciado con un dorsal, la verdad ya me desanimé un poco.
Sin embargo, en los últimos meses, pese a estar entrenando un volumen mensual de kms bastante bajo (Diciembre 260 kms, Enero 223, Febrero 215…), veía que los ritmos en las carreras estaban siendo buenos, las sensaciones entrenando siempre bien, no me notaba nada cansado…y me empezó a rondar la idea de hacer un maratón. De primeras descarté Madrid y Coruña por haberlos hecho ya, el de Roma ya implicaba un desplazamiento largo…y el de Barcelona…mmmm…solo faltaba un mes, pero viendo por encima precios de vuelo y demás, no salía nada mal. Así que a falta de un mes, me propuse hacer una tirada de 135 minutos (hasta entonces, desde noviembre lo más largo que había hecho fue la Media de Viana, en enero, con un tiempo de 1:19:57) y evaluar si estaba preparado para hacer dignamente el maratón. La tirada salió muy bien, de ritmo y de pulso, y de piernas bastante entero. Ese mismo día me apunté.
El último mes, cogí un plan de Carles Castillejo, en el cual no se le da mucha importancia al volumen de kms pero si a ritmos…incluso se hacen series cortas de 200-300-500 metros que hasta entonces nunca las había metido en una preparación para maratón. Así fui cumpliendo el plan, y también haciendo locuras como participar en una Milla a tope a falta de 2 semanas…el caso es disfrutar.
La semana previa al maratón no fue fácil. Laboralmente fue bastante ajetreada, de hecho lo ideal hubiera sido viajar el viernes por la tarde pero por cuestiones laborales tuve que hacerlo el sábado, porque el viernes incluso llegué de trabajar a las 21:30 y fui directo para cama. No podía más.
Convencí a mi padre para que me acompañara en la aventura, porque ir y volver en un día iba a ser bastante poco para disfrutar con la niña y Elisa, y la verdad fue todo muy intenso. El sábado llegamos a Barcelona a las 18:30, ya ni pasé por la feria del Corredor ya que gracias a la ayuda desinteresada del forero de Correr en Galicia, “Dr Slump”, fue tan amable de cogerme el dorsal, y se lo recogí al poner pie en Bcn.
Para cenar, pizza en “Napoletano DOC”, impresionantes, y para cama. La verdad fue difícil conciliar el sueño.
A las 6:00 am arriba. Había quedado con Miguel López Casado, corredor ourensano que había llegado conmigo a la vez en la Media de Viana, a las 7:30 en el guardarropa del Maratón. Una pasada la cantidad de gente que había. La temperatura sobre los 10º pero con un viento norte que se hacía molesto…pero el día despejado, ideal para el maratón.
En principio habíamos hablado de ir a por el sub 2:55. Pero nos vinimos arriba en la salida y ya se habló de ir a 4 min/km, o sea a 2:50. Yo le dije a Miguel que no tenía kms suficientes para salir a ese ritmo y que podría romper, muscularmente siempre sufro en los maratones.
Los cajones de salida, perfectamente ordenados y vigilados. Entramos a falta de 20 minutos en el cajón 1, sub3h. La verdad que me sorprendió la facilidad para poder salir bien colocado. Nada que ver con una San Martiño, Viana, etc…Se veían corredores de todas nacionalidades…ingleses, alemanes, muchos franceses e italianos, polacos…y lo sorprendente es que en la salida, delante nuestra, dos compañeros de un equipo de Culleredo, y otro chaval que era de A Coruña aunque afincado en Barcelona. Suena el “Barcelona” de Freddy Mercury/Montserrat Caballé y allá vamos todos…la piel de gallina.
Nos habían avisado que los 7 primeros kms son los más complicados. Yo la verdad iba bien, de ritmo y de pulso, el primer km fue lento, a 4’14” debido al tapón inicial. A partir de ahí, ritmo crucero en torno a 4 min/km acompañado de Miguel. Ya en el km 4, primera “dificultad”, la Calle Numancia, una subida que ralentiza el ritmo a 4’12” el km. Miguel se me escapa, yo mantengo por si acaso. Las pulsaciones genial, sobre 156-158, y pasado el Camp Nou llegamos a la Diagonal. Este tramo hasta el km 14 es el más rápido de la carrera, sin problema sobre 3’55-4, aunque Miguel iba muy fuerte y en el km 11 lo pierdo. Pasamos Diagonal, Gran Vía…y llegamos al Paseo de Gracia. 
Gel en el km 12. Hasta aquí iba con un grupo muy cómodo, pero el tramo ligeramente ascendente del Paseo de Gracia hace que pierda contacto, me pasan varios corredores y al llegar a la calle Valencia giramos hacia la Sagrada Familia. Precioso el ambiente, que cantidad de gente, de voluntarios…increíble. Y de aquí, al tramo para mi más incómodo de la carrera, la Avenida Meridiana. Es una larga recta de 2,5 kms ascendente, y además sufrimos el viento de cara, un viento frío y fue de los momentos más duros de la prueba. Así llegamos al km 21, pasando la media en 1:25:12…aquí empezaron las dudas. Los gemelos y los isquiotibiales me empezaban a molestar, y pensando todo el tiempo en “a ver cuanto tarda en venir la pájara”. El año pasado en el maratón de Madrid en el km 25. Este año estaba por ver.
Del 21 al 25 hago los kms sobre 3’58”, tomando otro gel que cojo en el km 22, y al llegar al avituallamiento del 25, parada en “boxes”. Le pido al fisio que me eche Reflex en los isquiotibiales y gemelos. Rápidamente lo hace, y reanudo la marcha (por mor de la parada, el km sale a 4’24”). El gel lo iba consumiendo a pequeños tragos, cogiendo agua cada 2,5 kms…y eso creo que fue lo que evitó una pájara. Pasando la Torre Agbar, con una cantidad increíble de público, otra parada en el km 30, y repetimos, otra vez pido Reflex…sale el km en 4’12. El km 30 se pasa en 2:00:19…hago mis cálculos y pienso que el sub 2:55 es posible,que se tiene que dar muy mal…
Pues fue a partir del km 36 cuando lo empecé a pasar mal. Las piernas no iban bien, nueva parada en el fisio antes de pasar por el “Arco del Triunfo”, km en 4’22″…ya pensé que a falta de 5 kms iba a reventar, además me habían hablado que el Paral·lel era muy duro, etc…pensé que ahí me iba a caer una minutada. Otro gel (sí, una locura, 5 en total…y tardaba en tomar cada uno, 3 o 4 kms) y pasamos Plaza de Catalunya…ese tramo bajamos, está hecho, sé que las sub 3 horas son fijas ya…y al pasar por la estatuta de Colón rebaso a algunos corredores y me siento mejor de lo que creía. 
Empezamos la “subida” al Paral·lel…que pasada, que cantidad de gente, un pasillo que incluso a veces no cabían más de 4 corredores en paralelo, km 40 en 4’12, 41 en 4’17”, los últimos 1200 metros a tope ya y salen a 3’38”, que pasada de llegada…los pelos de punta, oigo a mi padre desde la valla animar y aun recordándolo se me humedecen los ojos…la pancarta al fondo, el crono aun marca 2:53… pero sé que no voy a poder bajar de 2:54…y llego a meta y sí, 2:54:14, no me lo creería si me lo dicen antes. Recuerdo lo mal que lo pasé en Madrid hace un año, y lo diferente que fue este. 
El maratón es esa prueba que te llena y te hace sentir sensaciones extremas, y que compensa el dolor que sientes en las piernas con una felicidad indescriptible.
El Maratón de Barcelona es aún mejor de lo que me habían comentado. Muchísimo público, bastante más en comparación con el de Madrid, los voluntarios son increíbles, animando por tu nombre, un total de 1872…avituallamientos cada 2,5 kms, eso es impagable. Y luego rápido el guardarropa, no tuve que hacer cola para el servicio de fisioterapia al terminar…es caro si, pero lo que recibes a cambio lo mereces.
Balance final:
Tiempo neto: 2:54:14 (bruto 2:54:21)
Posición: 383 de 16.913
Pulsaciones medias: 161 ppm (máx 176)