Seleccionar página

Llegaba en buena forma a Burgos. A priori no era la opción idónea: escasa participación y altitud de 850 m. A esto el sábado a la mañana, al ir a recoger el dorsal, se confirmaron otros dos posibles inconvenientes: salida con mucho frío y riesgo de viento en la zona de contrameta.  
Recogida de dorsal el sábado.


Llegamos a la ciudad el viernes de tarde noche. Comprar unas cosas en el super y retirada. La mañana del sábado recogida de dorsal y turismo por el casco histórico y quizás anduve de más. La tarde me la tome de descanso.

  






Delante de la Catedral.
Tierra del Cid.


El maratón comenzó con el toque de diana a las 6 de la mañana. Dormí bastante bien para lo que se puede dormir antes de un maratón. Desayuno café con leche con unas galletas, un plátano y almendras con pasas.

No tenía claro si ir en taxi o andando a la salida. Finalmente opto por ir andando. La temperatura ronda los cero grados. Llevo la camiseta de asas, una camiseta vieja para tirar, la parte de arriba de un chándal viejo, la CARMA sudadera y el CARMA chubasquero con unos guantes. No paso frío pero no me sobra nada. Voy tranquilo, casi 25’ me llevó llegar.

Tras un par de vueltas encuentro la pista de hockey del complejo deportivo del Plantío, donde está el guardarropa. Me fijo para ver si veo a Javi Sanz, un centenario maratoniano al que me hace ilusión dar un abrazo pero no lo encuentro. Hace tanto frío que no salgo a calentar hasta que faltan 10’ para el comienzo. Llega con un Km de calentamiento que Km ya tocará hacer muchos!!! 
A menos de 5’ me voy al cajón. Con manguitos, braga y guantes. Hace 2º C!!!! Estoy en el cajón de la “élite” junto a otra treintena o algo más de corredores.

Zona de salida el día anterior.

Ya os dije que era un maratón con baja participación y la prueba es que estoy con “la creme de la creme”. Aprovecho para saludar al ultrafondista  Requejo, burgalés del Celta de atletismo y que revalidará el triunfo de la edición pasada. Una de mis ilusiones es aspirar a trofeo en la categoría. Si estoy en mis marcas sé que estaré en la pomada. 
La salida es una larga recta que tiene el inconveniente de estrecharse a los 50 m. Al salir delante de todo no tuve problemas. Pierdo posiciones en el primer Km. Normal, ya que es maratón y media maratón. La táctica es rodar sobre 4’10’’ y poco más lento paso en el primer Km. El segundo aún más lento pero es que pica para arriba y con un repecho incluido. Voy tranquilo, queda mucho por delante.

 

Giro a la derecha y los siguientes Km son por el Paseo de la Quinta y la avenida de Atapuerca donde consigo estabilizarme a un ritmo sobre 4’10’’. Voy bien pero creo que falta chispa, quiero decir que mantengo ritmo objetivo pero no me pasa como en otras ocasiones en que me tengo que frenar.

Son Km en los que me sobrepasan algunos corredores pero no me preocupa en exceso ya que una buena parte de los mismos son corredores que hacen la media. Me llama la atención un pequeño grupo comandado por una liebre que pone 1h 30′ y que está yendo un poco más rápido de ese objetivo. Durante los siguientes Km los tengo muy cerca. Cuando me fijo resulta que la liebre va con una especie de alpargatas y le saco el tema y me dice que siempre entrena con ese “calzado”. Pienso para mis adentros que desde luego hay gente con una musculatura privilegiada.

Nos alejamos de la ciudad en dirección al área universitaria transitando por la zona de la Huelgas, muy bonita pero con el inconveniente de tener un firme adoquinado que aunque no llega a ser como el portugués, se hace incómodo. Menos mal que apenas es un km pero el ritmo se resiente y sale un 4’19’’. En la zona universitaria, Km 12,  me coge y rebasa un pequeño grupo en el que va la primera chica con una patinadora que pone 1ª femenina. Me llegan a sacar tres metros y reacciono diciéndome “hay que intentar no perder el contacto”. Esta es una zona de grandes rectas y desierta de animación. A Rebeca Ruiz, la primera chica, no paran de animarla corredores que vienen más atrás y con los que nos cruzamos en una recta que se hace interminable.
La primera alfombra está en el Km 13 y paso en 57’44’’ (4’17’’/Km) por lo que me hago a la idea de que hoy no va a haber MMP. Queda mucha carrera y ya no voy en el ritmo objetivo.
Aprovecho para comentar al grupo cuáles son sus intenciones. Rebeca intentará bajar de 3 horas. De los otros 4 corredores, 3 van para la media maratón. En los dos siguientes Km, al engancharme al grupo he mejorado un poco el ritmo (4’07’’ y 4’11’’). Llegamos a la zona más complicada, el Barrio de Fuentecillas, con una subida de escaso desnivel pero de unos cuantos cientos de metros  y algo de viento en contra (en esta zona siempre hay viento pero hoy tenemos la fortuna de que sea muy leve). El ritmo se ralentiza pero muy ligeramente. Pasada esta zona tocan un par de Km por el Casco Histórico.
Km 19.

En el Km 19, en la avenida de Arlanzón se encuentran mis chicas. Subida de adrenalina y aprovecho para tirar manguitos, braga y guantes. ¡Un despelote en toda regla! jajaja. Y es que ya debemos  andar por los 12º C. 
Km 27.
Antes de acabar la primera vuelta tenemos el segundo repechito tras el que se enfila hacia meta en una larga recta.

Pasamos la media en 1h 29’48”, un poco alejado de lo deseado pero aún con posibilidades de hacer un buen crono porque lo de hacer marca personal , salvo cambio radical, ya me quedó claro que se había esfumado. Tocaba mantener el tipo.

Del grupito con el que compartí los últimos Km solo quedamos tres, Rebeca y otro chico. El resto, como os comenté anteriormente, hacían la media. Los siguientes Km rondo los 4’15’’ (4’16’’ – 4’18’’ – 4’13’’ 4’15’’). 

Nos cogen otros tres corredores. Al final del Paseo de la Quinta, Km 27, allí está de nuevo mi familia.   
Km 27.

Ese estímulo lleva a que comande el grupo (algunos en los siguientes Km tiran para adelante y alguno se rezagará) durante el siguiente Km y sale en 4’12’’. Pero las sensaciones siguen sin ser las deseables y vuelvo a cola. Me concentro en intentar no perder contacto con el grupo: Por cierto, ¿os acordáis del corredor de las alpargatas? Contacta con nosotros!!!! Resulta que se vio entero en la media y se animó a seguir pese a que no traía la preparación adecuada. ¡Menudo crack!

En la zona adoquinada de las Huelgas pierdo contacto (sobre el Km 30) y queda lo más difícil, no solo por la acumulación de Km sino también por que toca la zona desangelada de la Universidad. El Km 33 se me va a 4’25’’. El calor empieza también a hacer mella. Afortunadamente actuará como un bálsamo los ánimos de un ciclista que nos acompaña durante estos Km, eso y mi principal fuente de inspiración para este maratón. Catarina Gomes, una chica portuguesa que está luchando contra el cáncer.

Cuando en el 2013 en el IES Salvaterra de Miño organizamos un intercambio Comenius con la localidad lusa de Salvaterra de Magos, Catarina no pudo venir a España porque estaba luchando contra un cáncer. La conocí en Portugal y me conmovió la entereza con la que asumía su enfermedad con solo 15 años, con esa sonrisa permanente que transmite ganas de vivir. Desgraciadamente en estos últimos meses su pesadilla ha vuelto y la “chica de la eterna sonrisa” sigue luchando, siendo un ejemplo de superación. Este maratón se lo dedico a ella y le agradezco la fuerza que me inspiró. Estoy seguro que lo va a superar!!!!

Sigo descolgado del grupo aunque me llevan pocos metros y mismo consigo enlazar cerca del final de la subida del barrio de Fuentecillas. El ciclista me intenta animar “dosifica que te quedan 200 m. y luego es todo favorable”. La verdad es que el esfuerzo para contactar ha sido importante y me va a pasar factura camino del Casco Antiguo. Los parciales de los siguientes tres Km lo atestiguan: 4’36’’ – 4’34’’ y 4’43’’. Así que volví a perder contacto con el mini grupo. Terminando el tramo de la zona vieja, en el Km 39 me sobrepasa un corredor que aparenta ser de mi categoría, aunque mi mente me dice que me pegue, las piernas no van… Pero el paso por la zona antigua parece que me reanima un poco. Hay corredores que van peor. Supero al corredor de las alpargatas y otro par más. El Km 40 lo hago en 4’37’’ y el corredor que os comentaba parece que estabilizo la distancia que me saca.

Recta de meta.
Recta de meta.
Hago el siguiente Km en 4’31’’ y veo que me acerco más al corredor que me precede. A falta de 700 m se enfila la recta de llegada. 
Me propongo intentar cogerlo. A falta de 100 m aún no lo cogí. Ya sea porque veo difícil cogerlo, ya sea porque no sobran las fuerzas, ya sea porque me entra reparo entrar esprintando…
la cuestión es que levanto el pistón y entro en 3h 02’42’’. 

Luego comprobaré que el corredor que me precedía era de mi categoría y que me quedé a 4’’ de subir al pódium. Lo fundamental es que volví a vencer al maratón.Van 21 y con ganas de más.
Doblo hacia la izquierda y allí me espera una voluntaria para ponerme la medalla, no muy bonita la verdad, pero eso es lo de menos. Original sí que es ya que está hecha de metacrilato. Próxima estación, si la salud me respeta, Virgin Money London Marathon en abril.
Fotos de mis hijas Laura y Tania 😍