Seleccionar página

Crónica de un quijote

Segunda época, primera temporada, episodio 17

Carrera: XXIX Quijote Maratón
Fecha: 19 de octubre de 2025
Lugar: Ciudad Real
Por Pancho

Preparado para la batalla

Lo que tiene esto de hacer maratones es que vas conociendo locos como tú.
Cuando corrí el Marajamuz en Palacios de Jamuz conocí a Miguel Ángel Muñoz. Un «comercial» de la maratón. Y es que te sabe vender el producto. Miguel Ángel no organiza un maratón, ¡organiza tres!, y a unos cuantos kilómetros de Vigo. Pero ya sabemos que estamos en una esquina y que el noroeste peninsular se ha convertido en un «páramo maratoniano». Y entonces te encuentras a uno de esos locos que no solo corren, que también organizan y te empiezan a «vender el producto». Que si el 19 de octubre te esperamos en el Quijote Maratón, que me hace ilusión que vengas, que  lo que necesites… ¡Qué grande! Y uno que busca ser un centenario maratoniano no necesita mucho para que lo convenzan pese a la kilométrica.
Bolsa del corredor con camiseta, mosto, cereales sin gluten y cuña de queso.

km 10

Y al cruzar la meta también una bolsa abundante: agua, isotónica, barritas, Coca Cola, fruta y frutos secos.
En cuanto a la carrera, la idea era salir como en Logroño, por sensaciones, y si era posible  mejorar el tiempo.
De entrada dos «inconvenientes» respecto a hace 14 días: el doble de altitud y menos de la mitad de inscritos. Sobre lo primero era ver cómo respondía el cuerpo viniendo de zona costera y lo segundo presuponía más kilómetros en solitario.
Los primeros kilómetros podemos catalogarlos como «cerebrales». Salí bien colocado (4 segundos tardé en pasar arco de salida) pero al compartir inicio de la prueba con el 10 km y la media no hay que calentarse con los ritmos de competidores de esas carreras. Sobre todo hasta el km 5 te rebasan bastantes corredores.

km 23

Del 10 al 25 comparto kilómetros con un joven corredor local con parciales entre 4 min 25 s y 4 min 20 s.
Pasamos la media en 1 h 34 min 48 s (ritmo 4 minutos 29 segundos).
En el 25, Adrián, mi acompañante, decide apretar. Parece un calco de Logroño aunque unos kilómetros antes. Yo a lo mío. De ahí a meta en solitario y rebasando algunos corredores.

Meta

Tiempo neto 3 h 07 min 41 s). De nuevo, como hace 14 días más rápida la segunda media. Puesto 23 de la general y primero categoría M55. Esta vez sí había trofeos.

Foto con el organizador

Muy contento con mi 39 maratón. Ahora en 14 días maratón de Oporto a donde voy a ir de relax, que bien merecido lo tengo.
Pancho

Logroño 2025

Segunda época, primera temporada, episodio 14

Por Pancho

Carrera: Maratón
Fecha: 5/octubre//2025
Lugar: Logroño
Recorrido: Dos vueltas a un circuito de media maratón compartiendo carrera con los participantes en la media durante la primera vuelta.
Perfil que se caracteriza por un continuo falso llano aderezado con una cuesta respetable de unos 300 metros sobre el 15 y 36 aproximadamente y otra más tendida sobre el 19 y 40 aproximadamente.
Mayoría de kilómetros por las afueras por lo que no hay mucha gente animando.
Logística: Muy buena. Baños públicos a escasos metros de la salida. Guardarropa también cercano y duchas a menos de 1 km.
Precio: 22 € reembolsables si eres uno de los 500 primeros inscritos, acabas la carrera y publicas una foto en Instagram con un par de hashtag (el de la maratón y un patrocinador).
MI CARRERA
La táctica estaba condicionada porque dos semanas después tengo el Quijote Maratón. Al míster le parecía que lo más sensato era hacer 3 h 20 min y yo me veía para 3 h 10 min. Se trataba de no exprimirse. Tras hablarlo el día anterior decidí salir entre 4 min 30 s / 4 min 40 s y ralentizar en caso de cansancio.
Como en la primera vuelta iba muy cómodo con ese ritmo me decido a cambiar de horquilla tras empezar la segunda y corro entre 4 min 20 s  y 4 min 30 s. Me encuentro genial por lo que no me conformo con «chupar rueda» cuando alcanzo mini grupos. Pero no voy en solitario, noto que llevo «guardaespaldas». Al cabo de unos kilómetros se pone a mi altura y me dice «me estás llevando genial». Se trata de un corredor local que hace su segundo maratón y que tenía de tiempo 3 h 20 min. Le digo que si no desfallece va a darle un buen mordisco al crono.
Los dos vamos muy bien y mantenemos el ritmo hasta el km 35. Ahí mi compañero me dice que va a arriesgar. Le digo que ánimo, que va a bajar de 3 h 10 min y se marcha como si no hubiera un mañana. Yo por mi parte también acelero porque sigo súper entero pero sin locuras.
Alberto, que así se llamaba mi acompañante, bajó pero bien de 3 h 10 min, nada más y nada menos que 3 h 8 min. En mi caso superé mi previsión en 1s: 3 h 9 min 59 s. Puesto 68 de 514 finishers y primero de la categoría M55 de 45 corredores.
¡Estación 38 conseguida!

EL MARATÓN DE LOS DEVORA MARATONES

Segunda época, primera temporada, episodio 12

Por Pancho

Carrera: Maratón «Río Boedo»
Fecha: 17/agosto/2025
Lugar: Báscones de Ojeda, Palencia

INFORMACIÓN DEL EVENTO
A comienzos de mayo me comentan unas nécoras que van a ir a un maratón el 17 de agosto a un pueblo de Palencia y si le añadimos que me estaba rondando la idea de intentar hacer 100 maratones… «blanco y en botella». Ya estaba convencido para realizar esta locura en la tórrida meseta castellana.
A medida que me fui informando del evento que se celebra anualmente en Báscones de Ojeda desde 2003 (esta era por tanto la vigésimo segunda edición) más sorprendido estaba: Un pequeño pueblo (133 habitantes censados en 2024) organiza un maratón con INSCRIPCIÓN GRATUITA y que da botellas de agua cada 4 km, aproximadamente, medalla y diploma para los que llegan a meta, trofeo y caja de pastas artesanas de Boedo para los 3 primeros de cada categoría (de 5 en 5 años),  posibilidad de acampar gratuitamente, así como comida tras el maratón para corredores y acompañantes junto a los vecinos del pueblo. No se puede pedir más.
Eso sí, no apto para los puristas de la distancia porque no está homologado ni tiene sistema de cronometraje con alfombrillas cada 5 km ni en la media, cronometraje manual.
Pero aún hay más. Esta pequeña localidad celebra el día anterior una media maratón que va por la ¡51 edición!
Todo gracias a unos vecinos volcados en apoyar el trabajo de un «loco» llamado Gabriel Ruiz García, alma máter del evento, que con su saxofón se encarga de dar la salida.

LA PREPARACIÓN
No hay como estar bien. A diferencia de los entrenos para Sevilla donde iba lastrado por la anemia que sufría, en este caso la disfruté.
Fueron 943,5 km en 12 semanas: 896,2 de carrera y 47,3 de elíptica.
Como la idea es hacer 9 maratones en los próximos 10 meses se trataba de primar cantidad sobre calidad. Así el día de series eran a ritmo muy asequible (4min 40s / km)
Entrenos de semana en solitario y el largo del domingo en la mayoría de los casos acompañado aunque solo fuera parcialmente por compañeros del equipo. Mención especial de agradecimiento para la nécora Javi Conde que sin estar preparando nada me acompañó en varias ocasiones en la totalidad de la distancia fijada.

Tres grandes (bueno, alguno más grande y otro más pequeño) preparándose para la dura prueba

LA PREVIA DEL MARATÓN
De los 35 maratones anteriores en un buen número viajé con la familia, otros solo y en algunas ocasiones hubo CARMA maratón, es decir, viaje y alojamiento con compañeros del equipo. Así fue en esta ocasión. Fin de semana compartido con las nécoras Jorge González y Cristian Valencia.
Salimos el viernes y fuimos testigos del drama que vive la provincia de Ourense con los incendios. 10 min después de atravesar la Canda se cortó el tráfico. Ya desde la zona de Verín el panorama era desolador. A la vuelta más de lo mismo en la zona de Ribadavia. No hay palabras…
El sábado nos acercamos a Báscones ya que nuestro «benjamín» Cristian aún «no maduró» y participaba de tarde en la carrera de la legua. Por lo menos no le dio por correr la media maratón.
Con un calor insoportable Cristian solo pudo correr 1 km luego fue sobrevivir hasta meta. Con todo hizo pódium de categoría.

LA CARRERA
La salida era a las 8 de la mañana. Estábamos concienciados de que una parte de la prueba iba a apretar el calor. Otra incógnita era cómo iba a responder el cuerpo a los 960 m de altitud.
De calentamiento hice escasamente 500 m. Entre que ya había kilómetros después y que ya estábamos en 19° no consideré necesario más. Antes de ir a la salida la protocolaria CARMA foto.
Gabriel y su saxofón nos dan la salida. La idea era salir sobre 4min 40s- 4min 30s y gestionar según sensaciones.
El circuito casi en su totalidad por pistas de tierra, con algunas zonas irregulares y con grava. Circuito que consta de tres vueltas. La primera de aproximadamente 11 km y otras dos que amplían el recorrido de la primera llegando a aproximadamente a 15 km.
Salida tranquila (a la cabeza de carrera no la perdemos de vista hasta el segundo km). Sin problemas de apelotonamiento. Somos en total 133 los inscritos.
El trío del CARMA lo clava en el primer km: ¡4min 30s! Formamos un grupo de 6 corredores.
Los primeros 5 km pican para abajo y vamos muy cómodos (media sobre 4min 35s / km) y en amena charla con nuestros nuevos amigos. Uno lleva más de 150 maratones, otro se estrena en la distancia y el otro es sobre todo corredor de montaña.
Todas las vueltas son un ida y vuelta. Nuestro más que centenario acompañante en el retorno de la primera vuelta nos da información de un buen puñado de corredores con los que nos cruzamos. «Este lleva más de 200 maratones, este organiza el maratón de Almagro, este lleva 485…». Lo que nos queda claro es que una parte significativa de los participantes son «devora maratones».
En esos km de vuelta al pueblo el ritmo medio pasa a 4min 40s. Y es que lo que antes era picar hacia abajo ahora pica hacia arriba.
Cristian al comienzo de la segunda vuelta se queda. Es lo que pasa cuando vienes corto de km en la preparación.
Esta vuelta sale un poco más rápida. Los km extra que tiene sirven para darse cuenta de que en la tercera el regreso se va hacer duro. Y es que en el tramo extra hay un poco más de pendiente, primero descendente y luego ascendente.
Y de momento cielo cubierto.
Llegando de nuevo a Báscones, Jorge pasa un momento de crisis, pero saliendo del pueblo despeja el cielo y con calor está en su salsa. Se pone a 4min 20s. Ya estamos en la tercera vuelta. Quedan sobre 14 km y yo prefiero seguir a 4min 30s. Se rompe el grupo y quedo con Álex, un chico de Valladolid, que también prefiere ser cauto pese a que vamos bien de sensaciones.

Cristian en el podio

A partir del km 33 voy notando el esfuerzo coincidiendo con la parte de retorno a Báscones. Se une perfil picando hacia arriba, calor y km recorridos. Ha llegado el momento en el que hay que tener fuerza mental porque el cansancio te pide parar. Álex se me ha ido pese a sus ánimos. Ya estoy solo ante el maratón. Me «hago fuerte» pensando que quedan menos de 5 km y pese a los signos de flaqueza consigo correr por debajo de 4min 50s.
Cuando se atisba Báscones sobrepaso a Álex y a otro corredor faltando 800 m yendo a tope hasta meta.
Entró en decimotercera posición y primero de categoría en 3h 07min 34s, pero a la carrera le falta algo más que un km.
Jorge entró decimoprimero y Cristian vigésimo cuarto de 87 finishers.

Un feliz Pancho, ganador de su categoría

LA POSCARRERA
En meta abundancia de botellas de agua, Coca Cola y Acuarius.
No hay duchas pero el río Boedo con sus frías aguas es ideal tanto para sacarse el sudor como mimar las maltrechas piernas.

Un baño más que refrescante

Antes de regresar al terruño nos quedamos a la comida popular, también gratuita, a base de paella vegetariana y de postre melón.
Eso sí, en un banco porque aquello parecía una playa del Levante con las sombrillas reservando sitio a las 6 de la madrugada para toda la familia. En este caso eran mesas a medio ocupar reservando el resto.
Resumiendo trato exquisito de los bizarros, gentilicio de los habitantes de estos lares.

Y que no falle el homenaje final

Este maratón se lo dedico a la nécora Juan Piñeiro que no pudo venir y con el que tengo un maratón pendiente.
Próxima estación 7 de septiembre en Palacios de Jamuz.
#carmarisqueiro
#eltrigalvigo
#persiguiendo100sueñosmaratonianos

Correndo polas terras do Deza

Segunda época, primera temporada, episodio 6

Hoy tenemos dos carreras, una en Silleda y otra en Vilatuxe, Lalín, por la sierra del Candán, en las que las nécoras y El Trigal estuvieron ampliamente representados. Aquí dos crónicas.

 

José Francisco y Mari en Silleda:

Carrera: X Carreira popular Abanca. Semana Verde de Galicia. Nocturna, 7 km.

Fecha: 6 de junio de 2025

Lugar: Silleda (Pontevedra)

Se trata de una carrera nocturna de 7 km. por un circuito por pistas rurales, tierra y asfalto, muy bacheado, por el paso de vehículos agrícolas.

José Francisco y Mari antes de la salida

Con una participación de 80 corredores.

Carrera muy rápida, con cuestas largas pero poco pronunciadas, excepto en el entorno del kilómetro cinco o seis, donde, después de una bajada corta, pero pronunciada con el fin de pasar bajo la autopista  AP53, nos encontramos, con una subida un poco larga. En ese tramo, algunas piernas deciden caminar un poco. El orgullo no te permite, pero ya te conformas con mantener la posición.

Alrededor de los 23 minutos entró el primer corredor.

Alguno se conforma con llegar en 37 minutos 8ª posición en MASTER C

MARI entra  con 43 minutos suficiente para obtener la 1ª posición en MASTER C

Mari, como casi siempre, en el podium. Esta vez en lo más alto. ¡Enhorabuena!

La parte que menos me gusta, es la falta de voluntarios en los cruces, en el km 3 avituallamiento, sin nadie (auto servicio).

Medalla FINISHER.  Carrera homologada por la federación y TROFEOS muy chulos.

Por lo demás fue nuestra tercera participación. Llegamos a casa a las 12 de la noche. Cosas de las carreras nocturnas.

Por MARIA CARMEN Y JOSE FRANCISCO

 

 

César na serra do Candán:

Carreira: Desafío Serra do Candán

Data: / de xuño de 2025

Lugar: Vilatuxe

Datos significativos: 34,94 km / 2308 m D+ / 5 h 33 min 20 s

A Serra do Candán é un lugar espectacular. A carreira, que organiza o Galaico Trail Run naquelas terras, é de parada obrigatoria, se non anual, porque non se pode ir a tódalas carreiras, sí, polo menos, cada certo tempo. Así que, con algúns compañeiros do clube, Alfonso, Ramiro e Jorge, aínda que estes dous últimos só a dar folgos e disfrutar do ambiente, por mor das súas lesións, alá nos fomos o venres pola tarde para recoller o
dorsal e non ter que pegarnos o madrugón na mañá do sábado.

César en pleno esforzo

O obxectivo básico, coma sempre, é rematar dunha peza. Pero, este ano, a quince días da visita á Serra da Freita, onde todo comezou, a carreira debía servirme como derradeira proba para coñecer en qué estado me atopo, e como derradeiro adestramento exixente.

Era a miña cuarta participación, pero a primeira vez que o percorrido se facía en orde inversa, polo que había gañas de ver cómo son esas subidas e baixadas polo outro lado. Facía fresco pola mañá, pero todo apuntaba a que sería un bo día, sen moita calor e sen choiva, como así foi. Foto de rigor, saúdo con Iñaki, que viaxou pola súa conta, e para a liña de saída. Xúntome a Alfonso, coa intención de ir tras él mentres as pernas aguanten, e, xa en catro ou cinco quilómetros o deixo por imposible (está forte coma un touro), e prefiro reservar para non estoupar. Ó fin e o cabo, van ser ó redor de seis horas de carreira, e non quero que me pase o mesmo que en anteriores edicións.

Facía tempo que non participaba na proba, polo que, a medida que avanzo, vou lembrando algunhas zonas, mentres que outras me sorprenden, ben porque son máis duras, ben porque son máis longas do esperado. De todos modos, a primeira parte do percorrido, polo lado que imos este ano, fáiseme máis doada, xa que se pode avanzar rápido a pesares da dureza. Aínda así, vou tranquilo, coñecedor de que a proba está a
partires da subida ó Coco, a máis longa do día, que nos leva ó punto máis alto con case que 1000 metros de altitude. Ó pasar polo segundo avituallamento do día, Ramiro e Jorge están a agardar por min, pero xa non os verei máis ata a meta, porque o ritmo que levan Iñaki e Alfonso é espectacular e, se queren darlles ánimos, van ter que esquecerse de min. Mellor así, que non me agobio por ter que chegar canto antes ós próximos abastecementos

Reunión de nécoras na ruta

Antes do comezo da subida ó Coco, avituallamento onde me refresco e como para non flaquear ata o cume, e imos cara arriba. Coma é habitual, vese que hai unha pista máis xeitoxiña pola que se pode subir, seguramente ata o mesmo sitio, pero nós imos case que en liña recta. Será para que cheguemos antes. A primeira parte é máis tendida, pero, chegado a un punto, distingo as camisetas dos corredores que levo diante nunha senda vertical que anticipa dor. Pois sí, non estaba equivocado. Pero, ó contrario que outras veces, a pesares do cansancio, manteño un ritmo constante, e fáiseme levadeira a subida. De todos modos, é un tramo no que me adiantan algúns que levan presa. Ó pasar polo cume, meto algo para o bandullo, e lánzome cara abaixo coa intención de non parar no seguinte abastecemento. Vou bastante rápido, para o que son eu, e levo algún susto, pero non afrouxo. Polo avituallamento paro a beber, que sí vai a facer falla, e sigo o descenso ata o río.

Unha vez que o cruzo e, para non perder costume, collo cara a esquerda, e intento pasar por un camiño de silvas. Se as hai cando vou adestrar, igual nesta carreira tamén deixaron algún tramo máis sucio. Menos mal que un par de voluntarios ma fan ver que o camiño está cara o outro lado. Voume rindo de min mesmo ata que voltamos a subir. Tócalle o turno á costa da fariña.

A subida habitual é dura, aínda que corta, polo que lembro, e teño curiosidade por ver cómo se da por esto outro lado. A verdade é que se me fixo longa e desgastoume bastante, pero permite avanzar sen grandes dificultades técnicas. Non coma a baixada que nos espera. Alí, entre a miña torpeza, algunhas rochas máis planas do desexable, e unhas raíces traicioneiras, prefiro non arriscar e baixar a modo. Prefiro chegar á meta con tódolos dentes no sitio. Este é o tramo máis técnico do día, creo eu, e cóstame bastante moverme, pero respiro aliviado cando chego á parte máis baixa sen sobresaltos. Queda unha subidiña ata Bustelos, na que volvín a trotar por momentos, pero máis forzado porque non se daba rematado e tiña ganas xa de chegar arriba, que buscando forzar para gañar tempo. Por este lado coido que se me fixo máis longo este tramo, pero a perspectiva cambia de face-lo con 10 kilómetros nas pernas, a facelo con 25. No avituallamento bebo e como algo, xa que, polo perfil, aínda ten que quedar unha sorpresiña, e así foi. Un par de kilómetros cara abaixo a bo ritmo, que xa é momento de gastar o que queda dentro, para desembocar nunha subida corta, pero moi dura, e onde apreta o sol que non vexas. Xa non queda nada, así que forzo a marcha todo o que son
capaz. Dende o alto, continúo a moi bo ritmo na baixada, que ata me sorprendo a min mesmo de cómo vou disfrutando. Aínda resta algunha pequena subida máis, pero o cheiro a meta non deixan que me relaxe, e consigo entrar en meta en pouco máis de cinco horas e media, un pouco máis que unha das novelas de Miguel Delibes.

¡Meta! e tan fresco.

Logo de refrescarme no río, ou mais ben, conxelarme, busco ós compañeiros para ir a cambiarme e comer unha boa paella conversando sobre cousas de corremontes. Hoxe as cousas saíron moi ben, e isto dame confianza de cara a Freita, que era do que se trataba.
Pero esa, xa é outra historia.

Este parece ser o principal obxectivo

Tempo oficial: 5:33:20. Tempo neto: 5:22:12. Posición xeral: 88. Posición sexo: 82. Posición categoría (Veteráns B) 19.

Por Cétsar Martínez González

Maratoniano por Europa (II)

Segunda época, primera temporada, episodio 4

Guillermo Liboreiro, una de las nécoras más recientes, nos envía esta crónica:

Carrera: MARATONA DE EUROPA 2025
Fecha: 23 de abril de 2025
Lugar: Aveiro, Portugal
Pues este año yo tenía planeado correr mi segunda maratón, y así lo hice, el 22 de febrero fui a Sevilla y después de unas buenas semanas de entreno, conseguí una impensable marca para mí, 2:54:30, mejorando 7 min mi primera maratón (3:01:06) que fue la Zurich Rock and Roll Madrid 2024.
Ese mismo día en la feria del corredor, estaba el stand de la maratona de Europa promocionando la carrera, y a mí ya me rondaba por la cabeza la posibilidad de correrla. Estaban sorteando regalos y bonos de descuento para la inscripción con una ruleta de la suerte, entonces decidí jugar. Por desgracia me tocó la típica botella de propaganda de la carrera, y echándole un poco de cara, le dije que me hubiese gustado el descuento de 75% en la inscripción que yo era de Vigo y tenía pensado ir. La chica muy simpática me dió el cupón y entonces ya me hizo un click la cabeza y tenía nuevo objetivo, correr mi tercera maratón, aunque fuera sólo dos meses después.
Hoy en día ya hay tantas opiniones sobre el tiempo necesario para descansar entre maratón y maratón. Gente que corre desde una al año, 4 al año, 4 al mes y otras locurillas impensables para el resto del mundo.
Yo personalmente, entre trabajo, entrenar, hijos, actividades extraescolares, tareas del hogar y muchos etc… ya veo un super logro lo que conseguimos la gente normal, pero tantas redes sociales acaban influyendo.

Guillermo y familia con su dorsal

Después de Sevilla tenía que haber bajado un poco el ritmo debido a unas semanas duras de entreno, aún así seguí corriendo bastante porque también tenía la Vig Bay.
En resumen, llegó el 23 de Abril y me encontraba bien, pero no tan motivado y con las buenas sensaciones que tenía en Sevilla. Tampoco ayudó mucho que esa semana me tocara trabajar de noche, ya que el cuerpo no descansa igual.
El día anterior fuimos en familia a Coímbra a la Ciudad de los Pequeñitos y por la tarde ya nos dirigimos a Aveiro a la feria del corredor a recoger el dorsal y la bolsa, a la cual le faltaba la camiseta por un problema logístico😅. Supuestamente las envían por correo a casa.
Luego ya nos dirigimos al hotel y a cenar un poco de pasta, pizza y a descansar para el gran día. Antes de acostarnos, preparamos todo el equipamiento para la carrera con su habitual foto subida a Instagram😅
Domingo 23 abril de 2025, suena el despertador a las 6.15 a.m. , nos vestimos y bajamos a desayunar al buffet del hotel, donde ya me acompañaban más corredores y nos disponemos a cargar el depósito.

Preparado

Seguidamente subimos a descansar un rato a la habitación, me doy una buena ducha y me enfundo la equipación runner de mi nuevo equipo C.A.R. Marisqueiro, con su correspondiente foto que envío al grupo.
A las 8 me dirijo a la zona salida para encontrarme con un amigo que corrió conmigo y nos disponemos a calentar un poco. Por cierto, hacía un diazo y ya empezaba a notarse el calorcillo.

Correr acompañado es mejor que hacerlo solo

8.30 nos situamos en la zona de salida, la cual fue un poco desastre. Nadie respetaba los cajones, zona bastante estrecha, saliendo juntos la media y la maratón… etc, pudo haberse organizado mejor la verdad. Allí estaba meditando que tiempo poner en la liebre virtual en el reloj 🤔. Tenía claro que para repetir mi marca sevillana no estaba, aunque mi mente me lo pedía. Aún así, no puse 2h54 pero puse 2h57, moneda al aire y veríamos sensaciones.
8.45 comienza la carrera y nos ponemos a ello, 42 km por delante y mucho tiempo para darle vueltas a la cabeza y viendo como se van sintiendo las piernas. A diferencia de Madrid y Sevilla que tenía clarísimo que ritmo llevar y lo pude hacer yendo cómodo toda la carrera.

En pleno esfuerzo

Los primeros kilómetros transcurren por el centro, gente animando, sintiéndome bien de piernas, hidratándome en los avituallamientos que el calor empezaba a notarse y rodando a 4.10, o así, hasta el km 21. Íbamos detrás del globo de sub 3h el cual iba para 2h57, que era lo que me marcaba el reloj a mi en ese momento.
Muchos tramos de la carrera transcurren por carretera y, como vayas solo, se hace un poco aburrido, la verdad. Cuando ya volvíamos de la zona de playa sobre el km 26/27 con un ritmo de 4.15-4.17, adelantamos al grupo de sub 3h. Las sensaciones no eran muy buenas, se me estaba haciendo la carrera muy larga, aún quedaban unos cuantos kilómetros y el solcito apretaba de lo lindo.
Sobre el km 32 me adelantó el grupo de sub 3h que ya era más reducido y a partir del 35 me empezaron los calambres en los isquios, lo cual no me había pasado en ninguna carrera. A lo largo del recorrido fui tomando mis geles cada 7 km e hidratándome. Igual tenía que haber llevado pastillas de sal, pero no las he probado nunca
A partir de este punto, tocó bajar ritmo, sufrir, hacerse fuerte de mente, tener claro que el sub 3h no iba a ser posible y que el único objetivo era llegar a la meta, donde iba a estar la familia esperando.

Guillermo pasó momentos difíciles

Los últimos 3 km ya los hice a 5.30, parando cada poco por los calambres pero continuando corriendo y sintiendo el apoyo de la gente con su FORZA!! 💪.
Por fin última curva de derecha llena de gente animando y enfilo la alfombra azul, donde unos metros más adelante veo a mi mujer y a mí hijo mayor, el cual me acompaña de la mano corriendo los últimos metros, para cruzar la meta muy emocionado, tras haber acabado mi tercer maratón y el más sufrido con mucha diferencia.

Cerca de meta con su hijo

Tiempo logrado 3:06:37, posición general 113 y el inolvidable y emotivo recuerdo de haber entrado con mi hijo corriendo 🥰
Una vez cruzada la meta, pasada la euforia y emoción, nos disponemos a coger la medalla y el avituallamiento, un poco pobre la verdad. Mira que Portugal tiene fama de ser generoso en ese aspecto, pero fue bastante más completo en la 21k Manuela Machado en Viana, eso sí, aquí había un puesto de cerveza del cual dimos cuenta 🤣.
Una vez reunido con la familia, tocó ir al hotel a ducharse, darnos un homenaje bien merecido y vuelta a casa.

Doble recompensa final

En resumen, mis dos primeras maratones las disfruté más. La primera por ser la primera y en Sevilla porque me sentía más fuerte. En estos últimos meses he conseguido mi mejor marca en 10 km y 21 km, unos tiempos que hace años veía impensables.
De Aveiro al final también me llevo un buen recuerdo y ese momento especial con mi hijo.
Ahora toca descansar un poco, tratar de mantener la forma y en agosto volver a darle duro para mis nuevos objetivos: Media de Pontevedra y Maratón de Valencia.
No se me da muy bien escribir, pero aquí queda este pequeño relato de mi vida para el blog de mi nuevo equipo, con el que espero compartir muchos kilómetros y conoceros poco a poco.

Fin

Un placer, y siento la chapa que os he metido 😅
Un fuerte abrazo.
Guillermo Liboreiro

Abundancia de nécoras en Samil

Segunda época, primera temporada, episodio 2

Carrera: Praia de Samil La Fe Seguros. V Memorial Alfonso Varela. 8 km

Fecha: 27 de abril de 2025

Lugar: Vigo-Samil

Numerosas nécoras participaron en esa carrera. Aquí sus impresiones.

 

Carma foto antes de la salida

 

 

 

Este año me anoté a la Carrera Praia  de Samil con una idea muy clara: acompañar a mi hija a la carrera infantil y, ya que estábamos, correr yo también, pero sin presión. La idea era disfrutar, ir tranquila, hacer de la mañana un plan familiar con buen ambiente y sin mirar el crono.

Luci «on fire»

Salí con Garabatos y Xan, con el propósito de tomárnoslo con calma. Xan nos dejó atrás enseguida y yo, ya en la primera vuelta por la playa empecé a notar buenas sensaciones. Las piernas respondían y, casi sin querer, empecé a apretar un poco el ritmo y, poco después, dejé atrás a Garabatos.

Ya en la subida, al salir de la playa, me sentí fuerte, ahí adelanté a mucha gente que iba andando. A partir de ahí seguí adelantando corredores, uno tras otro, y eso me dio todavía más energía. Supongo que los entrenamientos por monte están dando resultado: en la zona del Pinar no paré de pasar corredores y me sentía cada vez mejor.

La meta está cerca

La recta final fue un subidón: entré en meta con mucha fuerza, feliz  y sorprendida. ¡Cuarta de mi categoría! Para alguien que iba a “tomárselo con calma”, no estuvo nada mal.

Una carrera preciosa, con ambiente de verano anticipado, arena, pinos y con la compañía de muchas necoras.

Lucia

 

Queridos amigos

Después de leer la crónica de compañeros y compañeras de este gran equipo, al que tenemos el gusto de pertenecer, desde hace poco más de un año, poco nos queda que contar, quizás repasar  un poco el recorrido.

José Francisco en pleno esfuerzo

Para nosotros fue la primera carrera en la playa de Samil, un recorrido por la arena en una distancia de más o menos de 5 km y unos 3 km de sendero en el pinar próximo.

Comenzamos a correr por arena dura pero llena de trampas (agujeros y zonas de agua en forma de pequeños ríos). Las primeras las saltamos (parecía lo lógico) pero en seguida nos dimos cuenta que eso era mala idea.

Mari Carmen en meta

El ritmo después de los 60 y con una experiencia mínima (tres años harán por San Juan), es fácil: salir a todo lo que puedas y llegar de pie.

La zona de pinos, para nosotros quizás la más divertida, pero se llega  con las fuerzas un poco tocadas.

Nos gustaría recordar a los compañeros y compañeras que por lesión, no pudieron participar, pero se dieron el madrugón y nos acompañaron, animaron y fotografiaron  MUCHAS GRACIAS.

Y nos dejamos para el final, a los compañeros que hicieron este equipazo mas grande, listos para echar una mano colaborando con los GRANDES DE DISCAMINO.

Nos vemos en la próxima.

MARIA CARMEN Y JOSE FRANCISCO

 

Mayoría de nécoras con «la negra» negra y alguno con «la negra» blanca. Esta carrera es muy original, se corre por la playa con una breve incursión por un pinar. La parte de la playa está llena de regueros y charcos. Es inútil tratar de saltarlos todos y, al final, te resignas a llevar las zapatillas mojadas. Los que van delante se encuentran la arena en mejores condiciones, los de atrás tenemos que superar algunos pozos. La parte del pinar es como un trail en miniatura.

Luci vuela

En la salida me situé en una posición bastante retrasada, pero Luci me vio y me animó a reunirme con ella y con Xan. Así que salimos los tres. Xan nos abandonó al cabo de unos 500 m y yo aguanté con Luci entre dos y tres kilómetros. Luego me fui quedando rezagado. La parte de la playa es un espectáculo, además, el día era soleado. La parte del pinar es muy trabajosa. Me reafirmo en mi idea de que los de monte son unos superhéroes. Al volver a la playa alcancé a Luis, lo cual me animó mucho, hasta que él decidió esprintar y me volví a quedar solo. Llegué a la meta, esa es mi victoria.

Casi pillo a Luis

Enhorabuena a todas las nécoras que acabaron, especialmente a Mari que, una vez más, hizo podium de su categoría.

Mari en el podium, como casi siempre

Jose Garabatos

 

La reseña siguiente es muy especial. Está llena de pasión, incertidumbre, pelea sin cuartel y mucha, mucha solidaridad.

 

LUCHA EN LA ARENA

Hola a todas las nécoras, a los que ya nos conocemos y a los que aún no hemos tenido el gusto de coincidir.

Os pongo un poco en antecedentes .
Hace ya unos cuantos años, me inscribí a la marcha de 700 camisetas contra la Leucemia. Ese primer año la hice corriendo con una exnécora Jorge Lamas. Y en esa misma marcha participaba Discamino y fue ahí donde los conocí. Y como me llamó la atención su labor, al año siguiente me anoté a la misma marcha pero para ayudar a Discamino acompañando a una Joelette.
Esa marcha fue el principio de mi afinidad con Discamino.
Desde ese momento varias marchas más de 700 Camisetas contra la leucemia y  carreras varias acompañando a Discamino, ya fuera con Joelette o acompañando a Handbikes fueron llenando mis kilómetros de experiencias maravillosas.
Llegaron momentos bajos, anímicamente hablando, sin grandes problemas pero poco a poco minando las ganas de correr.  Y en esos momentos, lo único que me animaba a ir a correr era ir a algún evento con Discamino, haciendo locuras como ir a la citada marcha de la leucemia sin entrenar nada antes durante meses. De estas locuras me salvaron alguna vez ciertas nécoras ayudándome a conseguir  finalizarlas sin morir en el intento y a ellas les estoy eternamente agradecido, y ya sabéis quienes sois.
Y así van pasando años, compartiendo carreras con Discamino, con las que hice varias VigBay y la «21de Vigo» entre otras carreras, que si no fuese por acompañarlos ni me había planteado correr. En resumen ellos me ayudaron a poco a poco recuperar el ánimo y las ganas de correr.
Y con este panorama llegamos a la Carreira pola Praia de Samil. En Discamino nos pedían apoyos para correr la carrera de 8 km con JAVICHI que está haciendo el circuito de la RunRun Vigo con la Handbike, pero que esta carrera seria imposible con la misma y tendría que ir en una Joelette. Y para tres, mas una hipocampe que se unió al final, joelettes más que correrian la carrera de 2 km.
Como no éramos apoyos suficientes para todo, toco tirar de contactos e intentar persuadir a algún amigo. Y a la llamada acudieron Fon, Juan Jose Piñeiro y dos antiguas nécoras, Jorge Lamas Y Alejo. Juan y un servidor iríamos a la de 8 km y el resto a la de 2 km.
El Domingo quedamos a tomar un café precarrera en la mejor cafetería, no de Vigo, si no de Europa como mínimo , que no es otra que EL TRIGAL, donde solemos quedar los domingos para correr y tomar el café postcarrera. Y como a alguno le sabía a poco la carrera se clavó 16 km antes, animaliño.

Después del café tiramos a Samil y allí saludo y foto con las demás nécoras que hacían la carrera. Un placer veros a todos, aunque alguna no me salude por la calle cuando me cruzo corriendo con ella (algo tendrá que ver lo inusual que es verme corriendo últimamente , ¿o serán las pintas que llevo?).

Javichi y sus motores, entre ellos Fran, Fon y Juan

Y después de prepararnos bajamos hacia la salida, que por suerte es por la arena más dura, porque los metros de bajada hacia la salida con la Joelette enterrándose en la arena no pintaban nada bien. Dan la salida y arrancamos un nutrido grupo pues a los apoyos que estábamos asignados  se nos unieron Fon, Lamas y alguno más. Los primeros kilómetros por la playa van pasando con algún bache y alguna pequeña mojadura y llegamos a la parte donde toca subir a la Avda. de Samil y como es zona de arena blanda hay que bajar el ritmo, caminar y esforzarse un poco para alcanzar el confort del asalto. Qué poco duró ese descansito asfaltero pues tras pasar por debajo de la Avda de Samil tocó coger la silla en peso para salvar os pequeños tramos de escaleras y acto seguido empezar el recorrido que caracoleaba entre los arboles y que complicaba un poco la marcha. Y entre risas, bromas y algún pequeño esfuerzo fueron pasando los km «montunos» que nos llevaron de vuelta a Samil para encarar el ultimo kilómetro por la arena. Una vez pisada la arena dura tocaba poner las maquinas a plena potencia para encarar ese último km que nos llevó al arco de meta donde la cinta esperaba a que JAVICHI la cruzase. Meta, risas, abrazos y misión cumplida. ¿Cumplida?
Pues no, porque en un alarde de «valentía» había decidido que correría también la de 2 km, por lo que tras un breve descanso tocaba otro pequeño esfuerzo acompañando a Fon, Lamas, Alejo y a Juan, que como no le llegaban los 16 km mañaneros ni los 8 km que acababa de correr, se animó también a estos últimos  2km. Animaliño.
Con lo que tras hidratarnos un poco , ya estábamos de nuevo en la salida. Cuatro bólidos de Discamino con sus intrépidos pilotos (Yoli, Loli, Sandra y Uxio) dispuestos a batirse en un duelo infernal por las duras arenas de Samil aprovechando toda la potencia que les pudiésemos brindar.
Julia Vaquero hace sonar la bocina y se desatan las hostilidades. Sandra se abre hacia el mar buscando mejorar la tracción en las arenas mas duras. Loli, aprovechando la potencia que le brinda Fon nos supera por la derecha. Con Alejo en la tracción trasera, Lamas por la banda derecha, un servidor por la izquierda y con Juan Piñeiro en la recamara, nuestra  piloto Yoli mantiene el tipo y la tercera posición. Poco a poco la maquinara se va engrasando y en el 500 superamos a Loli, alcanzando la segunda plaza momentánea, pero observando de lejos las  maniobras de Sandra que peligrosamente cerca del mar parece volar hacia la victoria.

Yoli y sus potentes motores

Nos acercamos al giro del km 1 en segunda posición, pero escuchamos rugir detrás el bólido de Loli, con un Fon enfurecido. Llega el giro que nos permite coger el rebufo de Sandra que tiene que recuperar los metros que se habían acercado al mar. Llega el cambio de cargas, Juan asume la tracción izquierda y yo me cambio a la derecha. Alejo mantiene el motor trasero y Lamas pasa a la reserva. Todo se aprieta, el fragor de la batalla no permite mirar atrás, pero sentimos el aliento de los rivales en el cogote. Nadie se rinde, todos luchan denodadamente por los puntos. Es en este momento en el que el vehículo de Sandra sufre un percance y pierde potencia en su flanco izquierdo (un pequeño problema de espalda de uno de los apoyos, que espero que no sea nada) y en un acto que no sé como calificar, o de total traición o de grandísima generosidad, Lamas, nuestro motor de reserva se une al equipo de Sandra y recuperan toda su potencia y logran mantener su privilegiada posición.
 Llegado el momento de la verdad Yoli enfurecida por la traición de Lamas decide pasar al ataque, nos abrimos a la derecha rozando las cintas laterales y desata toda la potencia disponible. Rugen los motores, la arena sale disparada bajo nuestros pies y poco a poco logramos superar a Sandra. Medio km nos separa de la gloria pero Yoli enloquecida sigue apretando a fondo, haciendo saltar la Joelette en los baches a riesgo de gripar los motores, pero es un riesgo que está dispuesta a asumir. La sangre palpita en mi cabeza, miro a la izquierda y veo los ojos de Juan clavados en la meta y asumo que no hay marcha atrás, solo queda darlo todo o sucumbir cual gladiadores en la arena de Samil.
La velocidad me ciega pero una ligera mirada atrás me permite cerciorarme que nuestros rivales no han podido engancharse a nuestra estela, que nos llevará victoriosos hacia la meta. Yoli cruza la meta y rompe la cinta reservada  los campeones . Pero tras ella, Sandra, Loli y Uxio  hacen lo propio, porque todos son unos campeones.
Permitidme aquí mencionarlos a todos, pasajeros y apoyos para darle todo mi cariño y admiración. Empezando como no puede ser de otra manera por Javichi, Sandra, Yoli, Loli y  Uxio . Y siguiendo por Adrián, Iago, Juan Piñeiro, Fernando, Lamas , Alejo, Pedro, Fon, Iván, Rafa, Oscar, Dani, Silvia, Fati y como no, Silvia pirata, nuestra jefa. Un abrazo enorme a todos, y espero no haberme olvidado de mencionar a ninguno, si es así le ruego me disculpe y se dé por mencionado.
 Gracias por leer hasta aquí, y como habréis notado, me he permitido ficcionar una carrera que ha sido todo lo contrario a una lucha, pues fue una celebración absoluta de alegría , ayuda, inclusión y diversidad en la que me gustaría que todos los que lo deseen puedan participar y disfrutar , si no más, al menos tanto como yo lo hago cada vez que puedo y me lo permiten. Muchas Gracias Discamino por todo lo que aportáis. Mil besos y abrazos.

Al final, todos cansados y contentos

Fran Otero