Crónica de un quijote
Segunda época, primera temporada, episodio 17

Preparado para la batalla

km 10

km 23

Meta

Foto con el organizador

Preparado para la batalla

km 10

km 23

Meta

Foto con el organizador
Por Pancho
Por Pancho
INFORMACIÓN DEL EVENTO
A comienzos de mayo me comentan unas nécoras que van a ir a un maratón el 17 de agosto a un pueblo de Palencia y si le añadimos que me estaba rondando la idea de intentar hacer 100 maratones… «blanco y en botella». Ya estaba convencido para realizar esta locura en la tórrida meseta castellana.
A medida que me fui informando del evento que se celebra anualmente en Báscones de Ojeda desde 2003 (esta era por tanto la vigésimo segunda edición) más sorprendido estaba: Un pequeño pueblo (133 habitantes censados en 2024) organiza un maratón con INSCRIPCIÓN GRATUITA y que da botellas de agua cada 4 km, aproximadamente, medalla y diploma para los que llegan a meta, trofeo y caja de pastas artesanas de Boedo para los 3 primeros de cada categoría (de 5 en 5 años), posibilidad de acampar gratuitamente, así como comida tras el maratón para corredores y acompañantes junto a los vecinos del pueblo. No se puede pedir más.
Eso sí, no apto para los puristas de la distancia porque no está homologado ni tiene sistema de cronometraje con alfombrillas cada 5 km ni en la media, cronometraje manual.
Pero aún hay más. Esta pequeña localidad celebra el día anterior una media maratón que va por la ¡51 edición!
Todo gracias a unos vecinos volcados en apoyar el trabajo de un «loco» llamado Gabriel Ruiz García, alma máter del evento, que con su saxofón se encarga de dar la salida.
LA PREPARACIÓN
No hay como estar bien. A diferencia de los entrenos para Sevilla donde iba lastrado por la anemia que sufría, en este caso la disfruté.
Fueron 943,5 km en 12 semanas: 896,2 de carrera y 47,3 de elíptica.
Como la idea es hacer 9 maratones en los próximos 10 meses se trataba de primar cantidad sobre calidad. Así el día de series eran a ritmo muy asequible (4min 40s / km)
Entrenos de semana en solitario y el largo del domingo en la mayoría de los casos acompañado aunque solo fuera parcialmente por compañeros del equipo. Mención especial de agradecimiento para la nécora Javi Conde que sin estar preparando nada me acompañó en varias ocasiones en la totalidad de la distancia fijada.

Tres grandes (bueno, alguno más grande y otro más pequeño) preparándose para la dura prueba
LA PREVIA DEL MARATÓN
De los 35 maratones anteriores en un buen número viajé con la familia, otros solo y en algunas ocasiones hubo CARMA maratón, es decir, viaje y alojamiento con compañeros del equipo. Así fue en esta ocasión. Fin de semana compartido con las nécoras Jorge González y Cristian Valencia.
Salimos el viernes y fuimos testigos del drama que vive la provincia de Ourense con los incendios. 10 min después de atravesar la Canda se cortó el tráfico. Ya desde la zona de Verín el panorama era desolador. A la vuelta más de lo mismo en la zona de Ribadavia. No hay palabras…
El sábado nos acercamos a Báscones ya que nuestro «benjamín» Cristian aún «no maduró» y participaba de tarde en la carrera de la legua. Por lo menos no le dio por correr la media maratón.
Con un calor insoportable Cristian solo pudo correr 1 km luego fue sobrevivir hasta meta. Con todo hizo pódium de categoría.
LA CARRERA
La salida era a las 8 de la mañana. Estábamos concienciados de que una parte de la prueba iba a apretar el calor. Otra incógnita era cómo iba a responder el cuerpo a los 960 m de altitud.
De calentamiento hice escasamente 500 m. Entre que ya había kilómetros después y que ya estábamos en 19° no consideré necesario más. Antes de ir a la salida la protocolaria CARMA foto.
Gabriel y su saxofón nos dan la salida. La idea era salir sobre 4min 40s- 4min 30s y gestionar según sensaciones.
El circuito casi en su totalidad por pistas de tierra, con algunas zonas irregulares y con grava. Circuito que consta de tres vueltas. La primera de aproximadamente 11 km y otras dos que amplían el recorrido de la primera llegando a aproximadamente a 15 km.
Salida tranquila (a la cabeza de carrera no la perdemos de vista hasta el segundo km). Sin problemas de apelotonamiento. Somos en total 133 los inscritos.
El trío del CARMA lo clava en el primer km: ¡4min 30s! Formamos un grupo de 6 corredores.
Los primeros 5 km pican para abajo y vamos muy cómodos (media sobre 4min 35s / km) y en amena charla con nuestros nuevos amigos. Uno lleva más de 150 maratones, otro se estrena en la distancia y el otro es sobre todo corredor de montaña.
Todas las vueltas son un ida y vuelta. Nuestro más que centenario acompañante en el retorno de la primera vuelta nos da información de un buen puñado de corredores con los que nos cruzamos. «Este lleva más de 200 maratones, este organiza el maratón de Almagro, este lleva 485…». Lo que nos queda claro es que una parte significativa de los participantes son «devora maratones».
En esos km de vuelta al pueblo el ritmo medio pasa a 4min 40s. Y es que lo que antes era picar hacia abajo ahora pica hacia arriba.
Cristian al comienzo de la segunda vuelta se queda. Es lo que pasa cuando vienes corto de km en la preparación.
Esta vuelta sale un poco más rápida. Los km extra que tiene sirven para darse cuenta de que en la tercera el regreso se va hacer duro. Y es que en el tramo extra hay un poco más de pendiente, primero descendente y luego ascendente.
Y de momento cielo cubierto.
Llegando de nuevo a Báscones, Jorge pasa un momento de crisis, pero saliendo del pueblo despeja el cielo y con calor está en su salsa. Se pone a 4min 20s. Ya estamos en la tercera vuelta. Quedan sobre 14 km y yo prefiero seguir a 4min 30s. Se rompe el grupo y quedo con Álex, un chico de Valladolid, que también prefiere ser cauto pese a que vamos bien de sensaciones.

Cristian en el podio
A partir del km 33 voy notando el esfuerzo coincidiendo con la parte de retorno a Báscones. Se une perfil picando hacia arriba, calor y km recorridos. Ha llegado el momento en el que hay que tener fuerza mental porque el cansancio te pide parar. Álex se me ha ido pese a sus ánimos. Ya estoy solo ante el maratón. Me «hago fuerte» pensando que quedan menos de 5 km y pese a los signos de flaqueza consigo correr por debajo de 4min 50s.
Cuando se atisba Báscones sobrepaso a Álex y a otro corredor faltando 800 m yendo a tope hasta meta.
Entró en decimotercera posición y primero de categoría en 3h 07min 34s, pero a la carrera le falta algo más que un km.
Jorge entró decimoprimero y Cristian vigésimo cuarto de 87 finishers.

Un feliz Pancho, ganador de su categoría
LA POSCARRERA
En meta abundancia de botellas de agua, Coca Cola y Acuarius.
No hay duchas pero el río Boedo con sus frías aguas es ideal tanto para sacarse el sudor como mimar las maltrechas piernas.

Un baño más que refrescante
Antes de regresar al terruño nos quedamos a la comida popular, también gratuita, a base de paella vegetariana y de postre melón.
Eso sí, en un banco porque aquello parecía una playa del Levante con las sombrillas reservando sitio a las 6 de la madrugada para toda la familia. En este caso eran mesas a medio ocupar reservando el resto.
Resumiendo trato exquisito de los bizarros, gentilicio de los habitantes de estos lares.

Y que no falle el homenaje final
Este maratón se lo dedico a la nécora Juan Piñeiro que no pudo venir y con el que tengo un maratón pendiente.
Próxima estación 7 de septiembre en Palacios de Jamuz.
#carmarisqueiro
#eltrigalvigo
#
Hoy tenemos dos carreras, una en Silleda y otra en Vilatuxe, Lalín, por la sierra del Candán, en las que las nécoras y El Trigal estuvieron ampliamente representados. Aquí dos crónicas.
José Francisco y Mari en Silleda:
Carrera: X Carreira popular Abanca. Semana Verde de Galicia. Nocturna, 7 km.
Fecha: 6 de junio de 2025
Lugar: Silleda (Pontevedra)
Se trata de una carrera nocturna de 7 km. por un circuito por pistas rurales, tierra y asfalto, muy bacheado, por el paso de vehículos agrícolas.

José Francisco y Mari antes de la salida
Con una participación de 80 corredores.
Carrera muy rápida, con cuestas largas pero poco pronunciadas, excepto en el entorno del kilómetro cinco o seis, donde, después de una bajada corta, pero pronunciada con el fin de pasar bajo la autopista AP53, nos encontramos, con una subida un poco larga. En ese tramo, algunas piernas deciden caminar un poco. El orgullo no te permite, pero ya te conformas con mantener la posición.
Alrededor de los 23 minutos entró el primer corredor.
Alguno se conforma con llegar en 37 minutos 8ª posición en MASTER C
MARI entra con 43 minutos suficiente para obtener la 1ª posición en MASTER C

Mari, como casi siempre, en el podium. Esta vez en lo más alto. ¡Enhorabuena!
La parte que menos me gusta, es la falta de voluntarios en los cruces, en el km 3 avituallamiento, sin nadie (auto servicio).
Medalla FINISHER. Carrera homologada por la federación y TROFEOS muy chulos.
Por lo demás fue nuestra tercera participación. Llegamos a casa a las 12 de la noche. Cosas de las carreras nocturnas.
Por MARIA CARMEN Y JOSE FRANCISCO
César na serra do Candán:
Carreira: Desafío Serra do Candán
Data: / de xuño de 2025
Lugar: Vilatuxe
Datos significativos: 34,94 km / 2308 m D+ / 5 h 33 min 20 s
A Serra do Candán é un lugar espectacular. A carreira, que organiza o Galaico Trail Run naquelas terras, é de parada obrigatoria, se non anual, porque non se pode ir a tódalas carreiras, sí, polo menos, cada certo tempo. Así que, con algúns compañeiros do clube, Alfonso, Ramiro e Jorge, aínda que estes dous últimos só a dar folgos e disfrutar do ambiente, por mor das súas lesións, alá nos fomos o venres pola tarde para recoller o
dorsal e non ter que pegarnos o madrugón na mañá do sábado.

César en pleno esforzo
O obxectivo básico, coma sempre, é rematar dunha peza. Pero, este ano, a quince días da visita á Serra da Freita, onde todo comezou, a carreira debía servirme como derradeira proba para coñecer en qué estado me atopo, e como derradeiro adestramento exixente.
Era a miña cuarta participación, pero a primeira vez que o percorrido se facía en orde inversa, polo que había gañas de ver cómo son esas subidas e baixadas polo outro lado. Facía fresco pola mañá, pero todo apuntaba a que sería un bo día, sen moita calor e sen choiva, como así foi. Foto de rigor, saúdo con Iñaki, que viaxou pola súa conta, e para a liña de saída. Xúntome a Alfonso, coa intención de ir tras él mentres as pernas aguanten, e, xa en catro ou cinco quilómetros o deixo por imposible (está forte coma un touro), e prefiro reservar para non estoupar. Ó fin e o cabo, van ser ó redor de seis horas de carreira, e non quero que me pase o mesmo que en anteriores edicións.
Facía tempo que non participaba na proba, polo que, a medida que avanzo, vou lembrando algunhas zonas, mentres que outras me sorprenden, ben porque son máis duras, ben porque son máis longas do esperado. De todos modos, a primeira parte do percorrido, polo lado que imos este ano, fáiseme máis doada, xa que se pode avanzar rápido a pesares da dureza. Aínda así, vou tranquilo, coñecedor de que a proba está a
partires da subida ó Coco, a máis longa do día, que nos leva ó punto máis alto con case que 1000 metros de altitude. Ó pasar polo segundo avituallamento do día, Ramiro e Jorge están a agardar por min, pero xa non os verei máis ata a meta, porque o ritmo que levan Iñaki e Alfonso é espectacular e, se queren darlles ánimos, van ter que esquecerse de min. Mellor así, que non me agobio por ter que chegar canto antes ós próximos abastecementos

Reunión de nécoras na ruta
Antes do comezo da subida ó Coco, avituallamento onde me refresco e como para non flaquear ata o cume, e imos cara arriba. Coma é habitual, vese que hai unha pista máis xeitoxiña pola que se pode subir, seguramente ata o mesmo sitio, pero nós imos case que en liña recta. Será para que cheguemos antes. A primeira parte é máis tendida, pero, chegado a un punto, distingo as camisetas dos corredores que levo diante nunha senda vertical que anticipa dor. Pois sí, non estaba equivocado. Pero, ó contrario que outras veces, a pesares do cansancio, manteño un ritmo constante, e fáiseme levadeira a subida. De todos modos, é un tramo no que me adiantan algúns que levan presa. Ó pasar polo cume, meto algo para o bandullo, e lánzome cara abaixo coa intención de non parar no seguinte abastecemento. Vou bastante rápido, para o que son eu, e levo algún susto, pero non afrouxo. Polo avituallamento paro a beber, que sí vai a facer falla, e sigo o descenso ata o río.
Unha vez que o cruzo e, para non perder costume, collo cara a esquerda, e intento pasar por un camiño de silvas. Se as hai cando vou adestrar, igual nesta carreira tamén deixaron algún tramo máis sucio. Menos mal que un par de voluntarios ma fan ver que o camiño está cara o outro lado. Voume rindo de min mesmo ata que voltamos a subir. Tócalle o turno á costa da fariña.
A subida habitual é dura, aínda que corta, polo que lembro, e teño curiosidade por ver cómo se da por esto outro lado. A verdade é que se me fixo longa e desgastoume bastante, pero permite avanzar sen grandes dificultades técnicas. Non coma a baixada que nos espera. Alí, entre a miña torpeza, algunhas rochas máis planas do desexable, e unhas raíces traicioneiras, prefiro non arriscar e baixar a modo. Prefiro chegar á meta con tódolos dentes no sitio. Este é o tramo máis técnico do día, creo eu, e cóstame bastante moverme, pero respiro aliviado cando chego á parte máis baixa sen sobresaltos. Queda unha subidiña ata Bustelos, na que volvín a trotar por momentos, pero máis forzado porque non se daba rematado e tiña ganas xa de chegar arriba, que buscando forzar para gañar tempo. Por este lado coido que se me fixo máis longo este tramo, pero a perspectiva cambia de face-lo con 10 kilómetros nas pernas, a facelo con 25. No avituallamento bebo e como algo, xa que, polo perfil, aínda ten que quedar unha sorpresiña, e así foi. Un par de kilómetros cara abaixo a bo ritmo, que xa é momento de gastar o que queda dentro, para desembocar nunha subida corta, pero moi dura, e onde apreta o sol que non vexas. Xa non queda nada, así que forzo a marcha todo o que son
capaz. Dende o alto, continúo a moi bo ritmo na baixada, que ata me sorprendo a min mesmo de cómo vou disfrutando. Aínda resta algunha pequena subida máis, pero o cheiro a meta non deixan que me relaxe, e consigo entrar en meta en pouco máis de cinco horas e media, un pouco máis que unha das novelas de Miguel Delibes.

¡Meta! e tan fresco.
Logo de refrescarme no río, ou mais ben, conxelarme, busco ós compañeiros para ir a cambiarme e comer unha boa paella conversando sobre cousas de corremontes. Hoxe as cousas saíron moi ben, e isto dame confianza de cara a Freita, que era do que se trataba.
Pero esa, xa é outra historia.

Este parece ser o principal obxectivo
Tempo oficial: 5:33:20. Tempo neto: 5:22:12. Posición xeral: 88. Posición sexo: 82. Posición categoría (Veteráns B) 19.
Por Cétsar Martínez González
Guillermo Liboreiro, una de las nécoras más recientes, nos envía esta crónica:

Guillermo y familia con su dorsal

Preparado

Correr acompañado es mejor que hacerlo solo

En pleno esfuerzo

Guillermo pasó momentos difíciles

Cerca de meta con su hijo

Doble recompensa final

Fin
Carrera: Praia de Samil La Fe Seguros. V Memorial Alfonso Varela. 8 km
Fecha: 27 de abril de 2025
Lugar: Vigo-Samil
Numerosas nécoras participaron en esa carrera. Aquí sus impresiones.

Carma foto antes de la salida
Este año me anoté a la Carrera Praia de Samil con una idea muy clara: acompañar a mi hija a la carrera infantil y, ya que estábamos, correr yo también, pero sin presión. La idea era disfrutar, ir tranquila, hacer de la mañana un plan familiar con buen ambiente y sin mirar el crono.

Luci «on fire»
Salí con Garabatos y Xan, con el propósito de tomárnoslo con calma. Xan nos dejó atrás enseguida y yo, ya en la primera vuelta por la playa empecé a notar buenas sensaciones. Las piernas respondían y, casi sin querer, empecé a apretar un poco el ritmo y, poco después, dejé atrás a Garabatos.
Ya en la subida, al salir de la playa, me sentí fuerte, ahí adelanté a mucha gente que iba andando. A partir de ahí seguí adelantando corredores, uno tras otro, y eso me dio todavía más energía. Supongo que los entrenamientos por monte están dando resultado: en la zona del Pinar no paré de pasar corredores y me sentía cada vez mejor.

La meta está cerca
La recta final fue un subidón: entré en meta con mucha fuerza, feliz y sorprendida. ¡Cuarta de mi categoría! Para alguien que iba a “tomárselo con calma”, no estuvo nada mal.
Una carrera preciosa, con ambiente de verano anticipado, arena, pinos y con la compañía de muchas necoras.
Lucia
Queridos amigos
Después de leer la crónica de compañeros y compañeras de este gran equipo, al que tenemos el gusto de pertenecer, desde hace poco más de un año, poco nos queda que contar, quizás repasar un poco el recorrido.

José Francisco en pleno esfuerzo
Para nosotros fue la primera carrera en la playa de Samil, un recorrido por la arena en una distancia de más o menos de 5 km y unos 3 km de sendero en el pinar próximo.
Comenzamos a correr por arena dura pero llena de trampas (agujeros y zonas de agua en forma de pequeños ríos). Las primeras las saltamos (parecía lo lógico) pero en seguida nos dimos cuenta que eso era mala idea.

Mari Carmen en meta
El ritmo después de los 60 y con una experiencia mínima (tres años harán por San Juan), es fácil: salir a todo lo que puedas y llegar de pie.
La zona de pinos, para nosotros quizás la más divertida, pero se llega con las fuerzas un poco tocadas.
Nos gustaría recordar a los compañeros y compañeras que por lesión, no pudieron participar, pero se dieron el madrugón y nos acompañaron, animaron y fotografiaron MUCHAS GRACIAS.
Y nos dejamos para el final, a los compañeros que hicieron este equipazo mas grande, listos para echar una mano colaborando con los GRANDES DE DISCAMINO.
Nos vemos en la próxima.
MARIA CARMEN Y JOSE FRANCISCO
Mayoría de nécoras con «la negra» negra y alguno con «la negra» blanca. Esta carrera es muy original, se corre por la playa con una breve incursión por un pinar. La parte de la playa está llena de regueros y charcos. Es inútil tratar de saltarlos todos y, al final, te resignas a llevar las zapatillas mojadas. Los que van delante se encuentran la arena en mejores condiciones, los de atrás tenemos que superar algunos pozos. La parte del pinar es como un trail en miniatura.

Luci vuela
En la salida me situé en una posición bastante retrasada, pero Luci me vio y me animó a reunirme con ella y con Xan. Así que salimos los tres. Xan nos abandonó al cabo de unos 500 m y yo aguanté con Luci entre dos y tres kilómetros. Luego me fui quedando rezagado. La parte de la playa es un espectáculo, además, el día era soleado. La parte del pinar es muy trabajosa. Me reafirmo en mi idea de que los de monte son unos superhéroes. Al volver a la playa alcancé a Luis, lo cual me animó mucho, hasta que él decidió esprintar y me volví a quedar solo. Llegué a la meta, esa es mi victoria.

Casi pillo a Luis
Enhorabuena a todas las nécoras que acabaron, especialmente a Mari que, una vez más, hizo podium de su categoría.

Mari en el podium, como casi siempre
Jose Garabatos
La reseña siguiente es muy especial. Está llena de pasión, incertidumbre, pelea sin cuartel y mucha, mucha solidaridad.
LUCHA EN LA ARENA
Hola a todas las nécoras, a los que ya nos conocemos y a los que aún no hemos tenido el gusto de coincidir.
Después del café tiramos a Samil y allí saludo y foto con las demás nécoras que hacían la carrera. Un placer veros a todos, aunque alguna no me salude por la calle cuando me cruzo corriendo con ella (algo tendrá que ver lo inusual que es verme corriendo últimamente , ¿o serán las pintas que llevo?).

Javichi y sus motores, entre ellos Fran, Fon y Juan

Yoli y sus potentes motores

Al final, todos cansados y contentos