Seleccionar página

Por toda la Península se cierra el año atletico con una San Silvestre que para muchos corredores tiene más bien caracter de reunión deportiva para pasar un buen rato con los correlegas que la típica lucha contra el crono.

Curiosamente, y gracias a la San Silvestre de Porto, hemos podido participar en una San Silvestre antes de que llegue el 31 de diciembre. No solo es tradición que dicha carrera se celebre unos días antes de fin de año, tambien es tradición que tanto la carrera como la caminata cuente con una buena representación del C.A.R. Marisqueiro.

Buena parte del equipo pasó el dia entero en Porto.

Mi caso sin embargo fue todo lo contrario – despues de dos intentos fallidos por lesiones/enfermedades (Maratón 2009 y MedioMaratón 2010), la tercera fue la vencida y finalmente pude debutar por las calles de Porto.
La carrera en si, cuenta con una distancia de 10km con un perfil bastante peculiar para tratarse de una carrera de centro de ciudad.


Se trata de un recorrido de 5km al que hay que dar 2 vueltas. Saliendo de la bonita Plaza del Ayuntamiento, se sube los primeros 2,5km practicamente sin parar, para luego, y durante la misma distancia, correr de vuelta a la Plaza cuesta abajo con unas “puntos” de desnivel a veces algo bruscos. Se pasa por meta con una espectacular recta/contrarecta final y luego lo mismo de nuevo.


Yo personalmente no se que castiga mas las piernas, el largo ascenso o lo de ir frenando en las bajadas para no arriesgar una caida dejandose la dentadura en el asfalto….

Una hora antes de la carrera, unos 1500 atletas iniciaron la caminhada de 5km que, por lo que me comentaron, debería ser muy parecida a la vuelta de la carrera. Entre el pelotón destacaba la presencía de Pili, Andrea, Yolanda y Rubén.

Los andarines en acción

Luego, a las 19:30 tocó el turno de los corredores. Dada la gran cantidad de corredores (aprox. 2500), la salida se hizo muy espesa, de hecho mi grupo de combate (Antonio, Óscar y servidor), que salimos bastante atrasados, tuvimos que parar dos veces durante el primer km por el estrecho camino y la caótica salida, nos encontrabamos, de repente con un muro humano en el camino.

Óscar, servidor y Antonio, justo antes de iniciar la salida

Sinceramente, por mucho caracter de reunión que puedan tener esas carreras de final de año, eso de tener que parar en plena carrera porque hay mas gente (lenta) delante de uno que espacio disponible para poder adelantarles no mola demasiado.
Mas o menos a partir del km 3 pude empezar a correr sin problemas – lo malo es que con tanto barullo había perdido a mis compis. Luego me comentó Óscar que estaba siempre unos metros detrás de mi pero a pesar de haberme girado para buscarles cada dos por tres, ya no los veía hasta llegar a meta. En el km 6,5 alcanzo a Linkin, que como profesional de carreras, fue mas pillo a la hora de colocarse en la salida, evitando los parones que sufrimos los amateurs.

Ramiro, Pancho y Cacho a punto de “volar” sobre el asfalto de Porto.

Finalmente, valió la pena la pequeña excursión hacía el norte de Portugal. Los pequeños fallos de la organización han sido recompensados con un bonito y particular recorrido y, sobre todo, por el gran ambiente que hubo gracias a las númerosas personas que se acercaron al recorrido para animar a los corredores.

Muito obrigado!

Michael 29/12/2010